EXPOSICIÓN
“Quique Dacosta. Paisajes
transformados”
Estudio 2E+1L y QB
Arquitectos
MuVIM
Del 22 de julio al 29 de
septiembre de 2015
El MuVIM exhibe, por primera vez en España, la muestra conceptual “Quique Dacosta. Paisajes transformados”, materializando así una idea que les surgió
hace dos años a Enrique Chapa y Beatriz García Morales, QB Arquitectos, desarrollada
en colaboración con el Estudio 2E+1L.
El nuevo reto expositivo del museo de la Diputación atiende al concepto
de paisaje en las creaciones del prestigioso chef de Jarandilla de la Vera que,
desde Dénia y Valencia, ha alcanzado la cima gastronómica mundial.
Dacosta, propietario del único tres estrellas Michelin de la Comunitat
Valenciana y que se encuentra dentro de los 50 mejores restaurantes del mundo,
imprime el carácter del Mare Nostrum
en sus creaciones gastronómicas. La conceptualización, identificación y
análisis de los paisajes, arquitecturas y territorios mediterráneos en su
cocina es el leit motiv de la
exposición.
“Quique Dacosta. Paisajes transformados” mostrará al público, a través
de un recorrido conceptual por sus distintas líneas de desarrollo ligadas al
territorio, el mundo interior y el proceso creativo desarrollado por el
prestigioso cocinero para definir su estilo culinario impregnado de esencias y
materias primas mediterráneas.
Según explica la comisaria de la muestra, Beatriz García Morales, “la
aproximación al mundo de un creador resulta siempre una operación compleja” y
se convierte en “un juego de conocimiento aproximativo, un viaje de
conocimiento, que hemos degustado en tránsito espiral alrededor de Quique
Dacosta”.
Así, el concepto de espiral es el hilo conductor de la exposición
construida a modo de “danza gravitacional”, como un “túnel del tiempo”, en
torno a la influencia ejercida por paisajes exteriores –Parque Natural
Montgó, Huerta y Marjal y Mar Mediterráneo- e interiores y al viaje
iniciático que experimenta el autor de las creaciones convirtiendo la cocina en
un “studio” de creatividad.
La propuesta de QB
Arquitectos y 2E+1L para el MuVIM entiende la cocina de Quique Dacosta como una
conceptualización del paisaje y
del territorio.
La exposición analiza el paisaje
desde sus diversas capas. Un paisaje no es sólo una imagen, es una temperatura,
una humedad, un espacio, una sensación, un sonido, movimiento… Es desde este
punto de partida desde el que se busca entender los diferentes procesos
gastronómicos de Quique Dacosta.
“La perspectiva que han dado a la exposición, basándose en mi trabajo,
no es la puramente gastronómica sino más artística, extrayendo la parte más
inspiracional y conceptual de la expresión de los platos; mezclada con la parte
creativa, que termina convirtiéndose en obras comestibles en el restaurante,
pero que entran en el museo como conceptos que crean un lenguaje en el que
participan otras disciplinas”, arguye el acreditado cocinero.
Códigos y
fuentes de inspiración
Según Quique Dacosta “lo que en la exposición se plasma son códigos que
pueden valer para otro cocinero, pero sobre todo para otras disciplinas
artísticas que pueden tener las mismas fuentes de inspiración”.
“Paisajes transformados” es “un paso más en la expresión artística de mi
obra, el fruto del ejercicio de comunicarla desde mi propio lenguaje,
trascendiendo el espacio natural para el que he nacido, la cocina y la mesa.
Han coseguido un Cita Artistica impecablemente ejecutada”.
A juicio del chef cacereño, afincado en Dénia y Valencia, “lo mágico es
cómo mi obra, y concretamente mi plato de nudo marinero, les lleva a los que
idean esta exposición -QB Arquitectos, con la colaboración de Estudio 2E+1L- a
crear una espiral infinita y envolvente que encierra reflexiones, pensamientos
y perspectivas procesadas desde la cocina para el mundo, sin que en ella haya
comida”.
Lenguaje
expresivo de Quique Dacosta
“Siento el abrazo fuerte
de quienes han participado en la exposición y que con su arte y conocimientos
se han sentado en la "mesa de mi cocina" para dar amplitud a mi obra
y unir las demás expresiones artísticas”, asegura Quique Dacosta y añade: “estamos
en un momento crucial en mi carrera profesional y esta exposición ayudará a
entender mi lenguaje expresivo.
Para
ello, la exposición la conforman seis bloques temáticos:
1.- PAISAJES DE LA EXTERIORIDAD:
La
muestra se abre con la proyección, con la técnica de cinemagrafía, de tres paisajes:
Parque natural del Montgó, Marjal Oliva – Pego y Mediterráneo.
Este
entorno natural es, según el propio Quique Dacosta, “extraordinario”. “Es un
pequeño universo local”. “Las tres despensas naturales de mi entorno son el
Mediterráneo, el Montgó y la Marjal-Albufera. La fuerza de este paisaje, de su
producto, de su cultura y el apego emocional que le tengo, hacen que un
proyecto tan romántico como mi restaurante tenga sentido en un lugar como éste.
Además, son el soporte en el que se construye mi discurso. Otros territorios no
nos aportarían la riqueza de paisaje que esta tierra nos da”, explica el
célebre chef.
Cada uno
de esos espacios naturales se comporta de una manera diferente y todos tienen
ese componente asociado a la vinculación de Dacosta con la naturaleza, con el
medio ambiente, con un ejercicio de respeto y de sostenibilidad.
El Parque
Natural del Montgó es una referencia botánica y una despensa puramente
emocional. Es un espacio protegido medioambientalmente, en él no se puede coger
ni una flor, pero pasear por este entorno es muy inspirador. Para un cocinero,
tener a tan solo unos minutos de la puerta de su restaurante un Parque Natural
es algo muy singular.
La Marjal
de Pego-Albufera, más allá de un producto concreto, el arroz, representa algo
tan importante como es la agricultura valenciana. Simboliza de dónde venimos y
es la base en la que hemos crecido y con la que se ha alimentado el pueblo.
Este espacio es el crisol de los arroces y las paellas de la Comunidad
Valenciana, que nos han dado tanta pluralidad.
Por
último, “el Mediterráneo es más que un mar. Desde el punto de vista afectivo es
una manera de entender la vida, una forma de enfrentarse al día a día. Desde el
punto de vistas de despensa contiene un icono, la gamba roja el producto que
recoge el concepto de excelencia y de calidad extrema y que representa el buen
tratamiento que dan los pescadores a un producto”, argumenta Quique Dacosta.
2.- ESPIRAL. EL VIAJE
DEL ARGONAUTA:
El
proceso de observación sobre cómo Quique Dacosta, valiéndose de ese primer
gesto basado en el pliegue, es capaz de desarrollar uno de sus platos, donde
usando tan sólo dos navajas, es capaz de construir una unión mediante la ejecución
de un nudo marinero que hace las veces de espiral, que aquí se utiliza como
base para la construcción del espacio en espiral que genera la exposición.
Una gran
estructura de madera, a modo de espiral, simboliza la evolución constante del
proceso creativo (el viaje del argonauta). Contiene siete vídeos
donde se ve el proceso de creación de siete platos de Quique Dacosta, que a su
vez simbolizan siete paisajes de los que deriva un concepto que es la base
sobre el cual se inspira para su creación.
1.- Paisajes Imaginados –
soñados. Concepto: Mundo Onírico. Plato: “Rosa”
2.- Paisajes simétricos. Concepto: Inicios innovación. Plato:
“Cubalibre de Foie”
3.- Paisajes desdibujados. Concepto: Límites difusos. Plato:
“Salmonetes Azafrán “Mark Rothko”
4.- Paisajes naturales. Concepto: Movimiento. Plato “El
bosque animado”
5.- Paisajes instantáneos. Concepto: atmósfera. Plato: “Arroz
cenizas”
6.- Paisajes metalizados. Mineralización. Plato “Ostra
Guggenheim”
7.- Paisajes primigenios. Concepto: Esencia. Plato “La gamba”
3.- PAISAJES
RECORRIDOS.
Las
creaciones culinarias de Quique Dacosta, hasta un total de 42, se hacen
fotografía de la mano del fotógrafo brasileño Sergio Coimbra, representando de
esta manera los paisajes recorridos.
4.COCINA-STUDIO DE CREATIVIDAD.
PAISAJES CIENTIFICOS:
La cocina
de creatividad de Quique Dacosta aparece también en la sala a través de una
proyección que muestra a sus operarios en movimiento y se completa con los
libros publicados por el chef para consulta de los visitantes.
En este
apartado, la exposición analiza el trabajo de la cocina de Quique Dacosta donde
el paisaje adquirido en la exterioridad deja de ser físico, para pasar a ser
una línea en el tiempo nutrida por la memoria y la experiencia de Quique
Dacosta, capaz de aunar lo real y lo imaginado, hasta llegar a las nuevas
creaciones y propuestas culinarias. En la sala se proyecta un video de la
cocina en planta y en alzado explicando un servicio completo.
5.- PAISAJES DE LA INTERIORIDAD
Finalmente,
los paisajes de la interioridad de Quique Dacosta se virtualizan en varias
imágenes que representan el nuevo menú creado por el gran cocinero.
Los
‘paisajes de la interioridad’ son el siguiente paso o estado evolutivo del
protagonista respecto a su filosofía y su mirada e interpretación de las
realidades ecosistémicas, donde se abre una involución introspectiva entrando
así en la experiencia más íntima del paisaje interior de Quique Dacosta.
ANEXO I
Una
espiral en torno a siete creaciones
La exposición refleja las líneas de trabajo que forman parte de la
cocina de Quique Dacosta a través de siete platos históricos y esenciales en su
exitosa trayectoria: Rosa (2012), Cubalibre de foie (2001), Salmonetes azafrán
“Mark Rothko” 1957 (2008), El Bosque animado (2003), Arroz cenizas (2009),
Ostra Guggenheim (2005) y La gamba.
La propuesta expositiva se completa con la colaboración de Paco
Torreblanca quien ha reproducido en cacao los siete platos estrella de Quique
Dacosta.
1.
ROSA, 2012
Concepto:
Mundo
onírico. Paisajes imaginados-soñados.
En la línea de
desarrollo del mundo onírico, encontramos los paisajes imaginados y soñados por
Quique Dacosta en su viaje interior. Proceso que se inicia mediante la
idealización de un nuevo y sorprendente paisaje, que consigue poner en duda
nuestra percepción sobre la materialidad figurativa que se nos sugiere. La
materia altera su estado de paisaje aparente, y deviene en un paisaje soñado.
Una línea de
desarrollo que nos permite viajar a no-lugares paradójicos, en los que nos
encontramos ante la confusión de nuestros sentidos para sobrepasar los límites
de nuestra percepción culinaria y sensorial.
Plato: Rosa, 2012.
Temperatura media de
servicio: 8ºC
«Bienvenidos a un
lugar único. Donde suceden cosas únicas, donde los centros de flor se comen,
donde lo real se inmiscuye en lo imaginario y lo imaginario es tan real como lo
físico. Esta es la carta de presentación de esta temporada. Recibimos a
nuestros clientes con una rosa. ¿Hay algo más seductor?».
Dando la bienvenida
con este plato, Quique Dacosta consigue activar todos nuestros sentidos desde
el recurso de la sorpresa y desorientación, aproximándonos a una experiencia
sensorial entre los límites de la
realidad y el sueño.
La
geografía de la Rosa habla de una no-literalidad, aproximándonos y
preparándonos para otros futuros imaginados.
2.
CUBALIBRE DE FOIE, 2001
Concepto: Inicios,
innovación. Paisajes simétricos.
El tránsito investigativo desde el análisis y aprendizaje de la cocina
tradicional de sus orígenes, hacia una búsqueda de nuevos paisajes
desconocidos, aproxima a Quique Dacosta al mundo de la geometría euclídea para
ordenar los diferentes procesos aprendidos en él, que pronto descubrirá usando
los recursos propios de este universo ordenado, en el que pueden ejecutarse
traslaciones homotéticas conceptuales, y re-ensamblar sus componentes
potenciando su identidad esencial; el uso de la simetría presente en la
micro-escala de la naturaleza, se ofrece en un nuevo formato a través de este
proceso de re-localización. A partir de esta escala y este trabajo de búsqueda
convierte en su herramienta los procesos físicos y químicos adquiriendo así un
conocimiento científico que le permitirá iniciar un viaje por paisajes nunca
explorados.
Plato: Cubalibre de foie, 2001
Temperatura media de servicio: 14ºC
«El Cubalibre es un plato muy importante en nuestra cocina. Representa
el año 2001. Un año en el que parecía que se encendían las luces de salida, de
un nuevo movimiento en nuestra cocina».
La complejidad del plato no radica en la unión
entre el foie gras y el cubalibre,
que aunque no lo parezca a simple vista, lo entendemos como la típica unión
entre un foie gras frío y un vino
dulce, como podría ser un Moscatel de estas tierras alicantinas. Se sustituye
dicho vino por uno hecho por ellos mismos. El resultado… cubalibre de foie gras. Pero esa no es la dificultad.
Tal vez ahí está un tanto la parte irónica o la provocación del plato. La
complejidad está en la textura del hígado, una textura nueva hasta el año 2001.
También la manera de comerlo fue nueva; nunca hasta entonces el foie gras, frío o caliente, se había
comido a cucharadas, a «cucharadas simétricas», donde se pretendía que cada uno
de los bocados de este plato fuera exactamente igual para todos los comensales
en el mismo momento.
3.
SALMONETE AZAFRÁN «MARK ROTHKO» 1957, 2008
Concepto:
límites
difusos. Paisajes desdibujados.
El caladero de las
referencias artísticas, y más en concreto, la identificación de las
investigaciones en torno a la figura del pintor expresionista abstracto Mark
Rothko, hace que de nuevo puedan efectuarse transferencias conceptuales entre
abstracción pictórica y figuración gastronómica, usando como base estos campos
de color que tratan de difuminar, hacer infinitos, los límites aparentes del
alcance de la percepción; la pérdida de referencia euclídea en este caso, de
las líneas de contorno que se tornan en degradados sin solución de continuidad,
hace que la experiencia de este plato se torne inabarcable y a la vez próxima.
Plato: Salmonetes
azafrán «Mark Rothko» 1957, 2008
Temperatura
de servicio: 40ºC
«En nuestro caso y
en este más concreto, es el único cuadro de Mark Rotkho, al que bautiza con un
nombre, más allá de colores, el nombre del cuadro es Azafrán, paisajes que expresaba de una manera muy diferente a la
realidad figurativa, pero que llegaba y llego a profundizar en el mismo
paisaje. La obra me estaba pidiendo que la cocinara»
Quique hace suyas
las palabras de Mark Rothko «no me interesa la relación entre color y forma ni
nada por el estilo, sólo me interesa expresar las emociones humanas». En este
sentido uno de los retos de la obra Azafrán
era desarrollar la evolución del sabor, la armonía gustativa del plato, con el
azafrán como elemento sustentador. No una representación estética del cuadro,
sino una nueva manera de entender la evolución de un sabor cuyos límites se
presentan difusos.
Aunque inicialmente sus propuestas
conformaban geometrías muy claras, la finalidad de sus obras no era una
búsqueda plástica; Rothko buscaba controlar la relación que se establecía entre
el espectador y su campo pictórico tanto física como sensorialmente. Los
entendía desde un punto de vista espiritual, apelando directamente a los
sentimientos más primarios del espectador. En este sentido, jugaba con la prolongación
espacial indefinida, evitando colocar marcos, haciendo desaparecer los límites
e introduciendo directamente al observador en ese campo de color desdibujado,
capaz de entablar conexión directa con su estado de ánimo. Quique Dacosta
introduce una variante en el campo, enmarcándolo con su plato y obligándonos a
mirar el paisaje a través de su propia ventana.
4.
BOSQUE ANIMADO, 2003
Concepto:
Movimiento.
Paisajes naturales.
Un paisaje de paisajes, una sinfonía de brotes y esencias, una especie
de «jardín en movimiento», en el que las especies se desplazan por el medio y
arraigan en relación simbiótica con otras familias que encuentran a su paso,
provocando la aparición de este jardín espontáneo. Esta característica en la
que lo supuestamente estático, sedentario, deviene en dinámico y nómada en su
agrupación posible y colisiones sutiles. Un jardín de las delicias donde ponen
ante nosotros un trocito de paraíso que nos traslada desde la mesa a un sinfín
de paisajes naturales.
Plato: El Bosque animado
Temperatura de
servicio: 15ºC
«La sugestión es una
herramienta y una forma de interpretar la cocina. El bosque animado representa los aromas, las texturas, los
productos que podemos encontrar en un paseo por uno de nuestros bosques.
Adéntrate en él».
Este plato se adentra en la línea de los paisajes naturales como vía de inspiración y expresión. En esa línea nace, en el 2003, El bosque animado como icono de este movimiento en su cocina. El primer paisaje que se hace en El Poblet fue El liquen, en el año 2000. Primer paisaje creado sin haber contextualizado la idea como tal. Fruto de un planteamiento que hizo Santiago Orts a Quique Dacosta, biólogo y amigo. Trabajando en el proyecto de los vegetales en estado embrionario, año 2000, se le propuso que hiciera un plato en homenaje al primer vegetal terrestre: el liquen. Pero no fue hasta el 2003 cuando, tras reflexiones y líneas paralelas, se contextualizó como concepto: «los paisajes como vía de inspiración y expresión».
5.
ARROZ CENIZAS, 2009
Concepto: Atmósfera.
Paisajes instantáneos.
Aire, agua, tierra, fuego, el cuarteto de elementos esenciales de la
naturaleza, desencadenantes de la vida y de los equilibrios ecosistémicos.
Generan procesos cuyo valor radica en su potencia e instantaneidad.
El fuego efímero, que deja paso a un paisaje quemado colonizado por sus
restos en forma de carbón vegetal, un paisaje involucionado en un segundo,
aparentemente inerte y desolado, bajo el cual se esconde el sustrato esencial e
incombustible que hará de nuevo brotar la vida. La magia de este estado
transitorio radica pues en la atmósfera instantánea.
Plato: Arroz cenizas, 2009
Temperatura media de servicio: 45ºC
«El punto de partida para la creación de este plato de arroz, tiene su
origen en la imagen en la retina de los campos de arroz quemados una vez
recolectada la cosecha».
Cuando la planta se seca, se procede a la quema de la misma de modo que
haga las veces de abono para la siguiente. Pero fue el olor a campo quemado,
con la evidencia del aroma de algunos granos de arroz tostados y su leve
fragancia, así como el aspecto del campo, lo que le llevó a este punto de
partida y a este fin.
Un arroz suculento, rico, asociado a la cocina Gourmand, con técnicas
muy modernas, todas las posibles y sin embargo ninguna de ella es aparente en
sí misma, dado que se mimetizan unas con otras, creando un todo.
Además el monocromatismo es, en este caso, una de mis líneas
desarrolladas año a año, conformando lo que yo llamo «la cocina negra».
6. OSTRA GUGGENHEIM,
2005
Concepto:
Mineralización.
Paisajes metalizados.
El metal y su paisaje mineral reflejado en su superficie y devuelto al
mismo en distorsión atmosférica, como sucede con Denia y el Montgó, entre
Bilbao y el Guggenheim, como ocurría en esas bellas imágenes entre la Luna y el
Apolo, el paisaje activado a través de su refracción mineral. La concha y el
nácar, de cara exterior rugosa y mimética, de cara interior suave y brillante,
conforman un envoltorio perfecto que le permite fundirse con su entorno
mineral, beber de sus esencias, y transportarlas al paladar. La piel de titanio
del Guggenheim de Bilbao, que dibuja su silueta contra el cielo plomizo con el
que se funde, en prolongación espontánea, con esa atmósfera metálica.
Plato: Ostra Guggenheim, 2005
Temperatura de servicio:
30ºC
«La idea apareció
súbitamente al salir del Guggenheim de Bilbao, tras visitar una exposición. Se
buscaba el modo de lograr materializar el sabor metálico en un plato, el
titanio».
La ostra homenaje a
Frank O. Gehry, es probablemente el plato más representativo de la
investigación en torno a la mineralización. Es la mineralización como gusto,
como estética y como línea de inspiración.
Como punto de
partida perfecto las ostras, por su doble cara, su proceso lento de
sedimentación, por contener toda esa esencia mineral concentrada. Sobre esta
base suave y brillante se genera una nueva concha arquitectónica y metálica que
protege la esencia del plato, un plato complejo de estética barroca y de
construcción gustativamente minimalista, un plato en su esencia con un intenso
sabor a ostra, piel de limón y humo, resaltando el sabor metálico en boca.
7.
LA GAMBA.
Concepto: Esencia.
Paisajes primigenios.
El agua-elemento y el medio salino, el Montgó sumergido como
base-recipiente pétreo de bordes abruptos, forman el cóctel base ideal para el
surgimiento de las formas de vida que habitan sus fondos marinos. Su
quintaesencia es la gamba roja de Denia, crustáceo con patrón de crecimiento en
espiral, que concentra toda la savia bruta de este paisaje primigenio al que
únicamente se le aporta filtración de calor. Sin más porque no necesita de
adornos y revestimientos.
Plato: La gamba
Temperatura de servicio:
12ºC
«Estamos ante el producto más importante y representativo de la Lonja
de Dénia, y posiblemente el más importante del Mediterráneo español».
Producto respetado y cuidado por los pescadores preservando la
conservación de la especie mediante la metodología de pesca y los paros
biológicos. Quique Dacosta adquiere un compromiso personal de respeto y cuidado
hacia a este producto que pasa a formar parte de su identidad.
Este
singular producto, pilar en la cocina de Quique Dacosta, le ha servido de base
para su investigación, para llegar tras este largo proceso a la esencia de la
misma, presentándola envuelta en un papel de celofán rojo, como una
representación de su medio amniótico que le da soporte, como un regalo que la
naturaleza deposita en nuestro plato.
EL DIA DESPUES:
Dacosta: "La cocina es mi lenguaje y con él
narro mi vida y los valores de mi tierra"
Europa
Press.
Ha
expresado su deseo de que el público "reflexione, mire, disfrute y sienta
los paisajes mediterráneos".
El Museu Valencià de la Il·lustració i
la Modernitat (MuVIM) inaugura la primera muestra conceptual de Quique Dacosta,
'Paisatges transformats', que muestra la influencia de paisajes valencianos como el Montgó, la
huerta y el marjal y el mar Mediterráneo en su propuesta gastronómica. "No
es habitual para un cocinero entrar por la puerta grande de un museo pero la
cocina es mi lenguaje y con él narro mi vida, la cultura, la tradición y valores
de mi tierra", ha asegurado el chef.
Así
se ha expresado el único chef valenciano galardonado con tres estrellas
Michelin -para su restaurante en Denia (Alicante)- en la presentación de la
muestra, que permanecerá abierta al público hasta el 29 de septiembre y
en la que "el concepto de espiral es el hilo conductor".
De
este modo, la selección está construida como un túnel del tiempo en torno a
la influencia ejercida por los paisajes exteriores e interiores y al viaje
iniciático que experimenta el autor de las creaciones convirtiendo la cocina en
un estudio de creatividad.
Dacosta
ha agradecido la propuesta del MuVIM, "por entender que las líneas de
trabajo creativas, de investigación, filosóficas o conceptuales de un cocinero
tienen cabida en el mundo del arte" y ha agregado que la ilustración y
la modernidad son "las bases" de su proyecto". "La
cocina --ha proseguido-- va a tener a partir de hoy una perspectiva mucho más
amplia y va a permitir acercar a las personas a otro lenguaje para entender y contar
la gastronomía".
Por
su parte, el diputado provincial de Cultura, Xavier Rius, ha parafraseado al
escritor mexicano Raúl González al decir que "la espiral no es la ruta más
directa entre dos puntos pero es la que te permite contemplar mejor el paisaje
y te da más tiempo para reflexionar". Así, ha expresado su deseo de que
el público "reflexione, mire, disfrute y sienta los paisajes mediterráneos,
que son materia prima creativa para las obra de Dacosta".
Según
han explicado las comisarias de la exposición, las arquitectas Beatriz García y
Gaby Borro, la muestra "materializa una idea que surgió hace años"
en el propio restaurante de Dacosta, pues según ellas, la degustación de
los platos les estaba "sometiendo a una acción artística frente a un
paisaje", pues apreciaban "de forma muy sensorial", las
distintas capas, temperaturas y humedades del área mediterránea.
Impresionista
Por
su parte, el director del MuVIM, Paco Molina ha considerado a Quique Dacosta
un impresionista pues trabaja "la luz, el color, la pincelada y el
plenairismo, la pintura al aire libre", pero en su caso "escoge
paisajes y los transforma en un plato que es obra de arte". Asimismo, la
vicepresidenta de la Diputación de Valencia, Mª Josep Amigó, ha insistido en
que el éxito del cocinero se basa en su "talento y su compromiso de apoyar
el patrimonio cultural y sus raíces".
La
muestra, centrada en una espiral muestra en sus cinco etapas los distintos
paisajes de Dacosta: la exterioridad que influye en la cocina del también
doctor honoris causa de Bellas Artes, el Montgó, la marjal y el mar
Mediterráneo; la espiral o viaje del argonauta que le lleva a de la observación
a la creación; los paisajes ya recorridos; los paisajes científicos y de
investigación; y los paisajes de la interioridad del autor.
Así,
fotografías, elementos audiovisuales y esculturas de sus platos buscan llevar
al visitante a los espacios "físicos y conceptuales" del cocinero,
"para finalizar en la experiencia de sus paisajes íntimos presentes,
desvelando de este modo la íntima relación que se establece entre cocina y
territorio".
MUVIM:

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