jueves

PAISAJES TRANSFORMADOS. Quique Dacosta en el MuVIM


EXPOSICIÓN

“Quique Dacosta. Paisajes transformados”


Estudio 2E+1L y QB Arquitectos
MuVIM
Del 22 de julio al 29 de septiembre de  2015



El MuVIM exhibe, por primera vez en España, la muestra conceptual “Quique Dacosta. Paisajes transformados”, materializando así una idea que les surgió hace dos años a Enrique Chapa y Beatriz García Morales, QB Arquitectos, desarrollada en colaboración con el Estudio 2E+1L.

El nuevo reto expositivo del museo de la Diputación atiende al concepto de paisaje en las creaciones del prestigioso chef de Jarandilla de la Vera que, desde Dénia y Valencia, ha alcanzado la cima gastronómica mundial.

Dacosta, propietario del único tres estrellas Michelin de la Comunitat Valenciana y que se encuentra dentro de los 50 mejores restaurantes del mundo, imprime el carácter del Mare Nostrum en sus creaciones gastronómicas. La conceptualización, identificación y análisis de los paisajes, arquitecturas y territorios mediterráneos en su cocina es el leit motiv de la exposición.

“Quique Dacosta. Paisajes transformados” mostrará al público, a través de un recorrido conceptual por sus distintas líneas de desarrollo ligadas al territorio, el mundo interior y el proceso creativo desarrollado por el prestigioso cocinero para definir su estilo culinario impregnado de esencias y materias primas mediterráneas.

Según explica la comisaria de la muestra, Beatriz García Morales, “la aproximación al mundo de un creador resulta siempre una operación compleja” y se convierte en “un juego de conocimiento aproximativo, un viaje de conocimiento, que hemos degustado en tránsito espiral alrededor de Quique Dacosta”.

Así, el concepto de espiral es el hilo conductor de la exposición construida a modo de “danza gravitacional”, como un “túnel del tiempo”, en torno a la influencia ejercida por paisajes exteriores –Parque Natural

Montgó, Huerta y Marjal y Mar Mediterráneo- e interiores y al viaje iniciático que experimenta el autor de las creaciones convirtiendo la cocina en un “studio” de creatividad.

La propuesta de QB Arquitectos y 2E+1L para el MuVIM entiende la cocina de Quique Dacosta como una conceptualización del paisaje y del territorio.

La exposición analiza el paisaje desde sus diversas capas. Un paisaje no es sólo una imagen, es una temperatura, una humedad, un espacio, una sensación, un sonido, movimiento… Es desde este punto de partida desde el que se busca entender los diferentes procesos gastronómicos de Quique Dacosta.

“La perspectiva que han dado a la exposición, basándose en mi trabajo, no es la puramente gastronómica sino más artística, extrayendo la parte más inspiracional y conceptual de la expresión de los platos; mezclada con la parte creativa, que termina convirtiéndose en obras comestibles en el restaurante, pero que entran en el museo como conceptos que crean un lenguaje en el que participan otras disciplinas”, arguye el acreditado cocinero.

Códigos y fuentes de inspiración

Según Quique Dacosta “lo que en la exposición se plasma son códigos que pueden valer para otro cocinero, pero sobre todo para otras disciplinas artísticas que pueden tener las mismas fuentes de inspiración”.

“Paisajes transformados” es “un paso más en la expresión artística de mi obra, el fruto del ejercicio de comunicarla desde mi propio lenguaje, trascendiendo el espacio natural para el que he nacido, la cocina y la mesa. Han coseguido un Cita Artistica impecablemente ejecutada”.

A juicio del chef cacereño, afincado en Dénia y Valencia, “lo mágico es cómo mi obra, y concretamente mi plato de nudo marinero, les lleva a los que idean esta exposición -QB Arquitectos, con la colaboración de Estudio 2E+1L- a crear una espiral infinita y envolvente que encierra reflexiones, pensamientos y perspectivas procesadas desde la cocina para el mundo, sin que en ella haya comida”.

Lenguaje expresivo de Quique Dacosta

“Siento el abrazo fuerte de quienes han participado en la exposición y que con su arte y conocimientos se han sentado en la "mesa de mi cocina" para dar amplitud a mi obra y unir las demás expresiones artísticas”, asegura Quique Dacosta y añade: “estamos en un momento crucial en mi carrera profesional y esta exposición ayudará a entender mi lenguaje expresivo.
Para ello, la exposición la conforman seis bloques temáticos:


1.- PAISAJES DE LA EXTERIORIDAD:

La muestra se abre con la proyección, con la técnica de cinemagrafía, de tres paisajes: Parque natural del Montgó, Marjal Oliva – Pego y Mediterráneo.

Este entorno natural es, según el propio Quique Dacosta, “extraordinario”. “Es un pequeño universo local”. “Las tres despensas naturales de mi entorno son el Mediterráneo, el Montgó y la Marjal-Albufera. La fuerza de este paisaje, de su producto, de su cultura y el apego emocional que le tengo, hacen que un proyecto tan romántico como mi restaurante tenga sentido en un lugar como éste. Además, son el soporte en el que se construye mi discurso. Otros territorios no nos aportarían la riqueza de paisaje que esta tierra nos da”, explica el célebre chef.

Cada uno de esos espacios naturales se comporta de una manera diferente y todos tienen ese componente asociado a la vinculación de Dacosta con la naturaleza, con el medio ambiente, con un ejercicio de respeto y de sostenibilidad.

El Parque Natural del Montgó es una referencia botánica y una despensa puramente emocional. Es un espacio protegido medioambientalmente, en él no se puede coger ni una flor, pero pasear por este entorno es muy inspirador. Para un cocinero, tener a tan solo unos minutos de la puerta de su restaurante un Parque Natural es algo muy singular.

La Marjal de Pego-Albufera, más allá de un producto concreto, el arroz, representa algo tan importante como es la agricultura valenciana. Simboliza de dónde venimos y es la base en la que hemos crecido y con la que se ha alimentado el pueblo. Este espacio es el crisol de los arroces y las paellas de la Comunidad Valenciana, que nos han dado tanta pluralidad.

Por último, “el Mediterráneo es más que un mar. Desde el punto de vista afectivo es una manera de entender la vida, una forma de enfrentarse al día a día. Desde el punto de vistas de despensa contiene un icono, la gamba roja el producto que recoge el concepto de excelencia y de calidad extrema y que representa el buen tratamiento que dan los pescadores a un producto”, argumenta Quique Dacosta.


2.- ESPIRAL. EL VIAJE DEL ARGONAUTA:

El proceso de observación sobre cómo Quique Dacosta, valiéndose de ese primer gesto basado en el pliegue, es capaz de desarrollar uno de sus platos, donde usando tan sólo dos navajas, es capaz de construir una unión mediante la ejecución de un nudo marinero que hace las veces de espiral, que aquí se utiliza como base para la construcción del espacio en espiral que genera la exposición.

Una gran estructura de madera, a modo de espiral, simboliza la evolución constante del proceso creativo (el viaje del argonauta). Contiene siete vídeos donde se ve el proceso de creación de siete platos de Quique Dacosta, que a su vez simbolizan siete paisajes de los que deriva un concepto que es la base sobre el cual se inspira para su creación.

1.- Paisajes Imaginados – soñados. Concepto: Mundo Onírico. Plato: “Rosa”

2.- Paisajes simétricos. Concepto: Inicios innovación. Plato: “Cubalibre de Foie”

3.- Paisajes desdibujados. Concepto: Límites difusos. Plato: “Salmonetes Azafrán “Mark Rothko”


4.- Paisajes naturales. Concepto: Movimiento. Plato “El bosque animado”

5.- Paisajes instantáneos. Concepto: atmósfera. Plato: “Arroz cenizas”

6.- Paisajes metalizados. Mineralización. Plato “Ostra Guggenheim”

7.- Paisajes primigenios. Concepto: Esencia. Plato  “La gamba”


3.- PAISAJES RECORRIDOS.

Las creaciones culinarias de Quique Dacosta, hasta un total de 42, se hacen fotografía de la mano del fotógrafo brasileño Sergio Coimbra, representando de esta manera los paisajes recorridos.


4.COCINA-STUDIO DE CREATIVIDAD. PAISAJES CIENTIFICOS:

La cocina de creatividad de Quique Dacosta aparece también en la sala a través de una proyección que muestra a sus operarios en movimiento y se completa con los libros publicados por el chef para consulta de los visitantes.

En este apartado, la exposición analiza el trabajo de la cocina de Quique Dacosta donde el paisaje adquirido en la exterioridad deja de ser físico, para pasar a ser una línea en el tiempo nutrida por la memoria y la experiencia de Quique Dacosta, capaz de aunar lo real y lo imaginado, hasta llegar a las nuevas creaciones y propuestas culinarias. En la sala se proyecta un video de la cocina en planta y en alzado explicando un servicio completo.


5.- PAISAJES DE LA INTERIORIDAD
 
Finalmente, los paisajes de la interioridad de Quique Dacosta se virtualizan en varias imágenes que representan el nuevo menú creado por el gran cocinero.


Los ‘paisajes de la interioridad’ son el siguiente paso o estado evolutivo del protagonista respecto a su filosofía y su mirada e interpretación de las realidades ecosistémicas, donde se abre una involución introspectiva entrando así en la experiencia más íntima del paisaje interior de Quique Dacosta.



ANEXO I



Una espiral en torno a siete creaciones

La exposición refleja las líneas de trabajo que forman parte de la cocina de Quique Dacosta a través de siete platos históricos y esenciales en su exitosa trayectoria: Rosa (2012), Cubalibre de foie (2001), Salmonetes azafrán “Mark Rothko” 1957 (2008), El Bosque animado (2003), Arroz cenizas (2009), Ostra Guggenheim (2005) y La gamba.

La propuesta expositiva se completa con la colaboración de Paco Torreblanca quien ha reproducido en cacao los siete platos estrella de Quique Dacosta.


1.  ROSA, 2012

Concepto: Mundo onírico. Paisajes imaginados-soñados.

En la línea de desarrollo del mundo onírico, encontramos los paisajes imaginados y soñados por Quique Dacosta en su viaje interior. Proceso que se inicia mediante la idealización de un nuevo y sorprendente paisaje, que consigue poner en duda nuestra percepción sobre la materialidad figurativa que se nos sugiere. La materia altera su estado de paisaje aparente, y deviene en un paisaje soñado.
Una línea de desarrollo que nos permite viajar a no-lugares paradójicos, en los que nos encontramos ante la confusión de nuestros sentidos para sobrepasar los límites de nuestra percepción culinaria y sensorial.

Plato: Rosa, 2012.
Temperatura media de servicio: 8ºC

«Bienvenidos a un lugar único. Donde suceden cosas únicas, donde los centros de flor se comen, donde lo real se inmiscuye en lo imaginario y lo imaginario es tan real como lo físico. Esta es la carta de presentación de esta temporada. Recibimos a nuestros clientes con una rosa. ¿Hay algo más seductor?».
Dando la bienvenida con este plato, Quique Dacosta consigue activar todos nuestros sentidos desde el recurso de la sorpresa y desorientación, aproximándonos a una experiencia sensorial entre los límites de la

realidad y el sueño. La geografía de la Rosa habla de una no-literalidad, aproximándonos y preparándonos para otros futuros imaginados.



2.  CUBALIBRE DE FOIE, 2001
Concepto: Inicios, innovación. Paisajes simétricos.

El tránsito investigativo desde el análisis y aprendizaje de la cocina tradicional de sus orígenes, hacia una búsqueda de nuevos paisajes desconocidos, aproxima a Quique Dacosta al mundo de la geometría euclídea para ordenar los diferentes procesos aprendidos en él, que pronto descubrirá usando los recursos propios de este universo ordenado, en el que pueden ejecutarse traslaciones homotéticas conceptuales, y re-ensamblar sus componentes potenciando su identidad esencial; el uso de la simetría presente en la micro-escala de la naturaleza, se ofrece en un nuevo formato a través de este proceso de re-localización. A partir de esta escala y este trabajo de búsqueda convierte en su herramienta los procesos físicos y químicos adquiriendo así un conocimiento científico que le permitirá iniciar un viaje por paisajes nunca explorados.

Plato: Cubalibre de foie, 2001
Temperatura media de servicio: 14ºC
«El Cubalibre es un plato muy importante en nuestra cocina. Representa el año 2001. Un año en el que parecía que se encendían las luces de salida, de un nuevo movimiento en nuestra cocina».

La complejidad del plato no radica en la unión entre el foie gras y el cubalibre, que aunque no lo parezca a simple vista, lo entendemos como la típica unión entre un foie gras frío y un vino dulce, como podría ser un Moscatel de estas tierras alicantinas. Se sustituye dicho vino por uno hecho por ellos mismos. El resultado… cubalibre de foie gras. Pero esa no es la dificultad. Tal vez ahí está un tanto la parte irónica o la provocación del plato. La complejidad está en la textura del hígado, una textura nueva hasta el año 2001. También la manera de comerlo fue nueva; nunca hasta entonces el foie gras, frío o caliente, se había comido a cucharadas, a «cucharadas simétricas», donde se pretendía que cada uno de los bocados de este plato fuera exactamente igual para todos los comensales en el mismo momento.



3.  SALMONETE AZAFRÁN «MARK ROTHKO» 1957, 2008

Concepto: límites difusos. Paisajes desdibujados.

El caladero de las referencias artísticas, y más en concreto, la identificación de las investigaciones en torno a la figura del pintor expresionista abstracto Mark Rothko, hace que de nuevo puedan efectuarse transferencias conceptuales entre abstracción pictórica y figuración gastronómica, usando como base estos campos de color que tratan de difuminar, hacer infinitos, los límites aparentes del alcance de la percepción; la pérdida de referencia euclídea en este caso, de las líneas de contorno que se tornan en degradados sin solución de continuidad, hace que la experiencia de este plato se torne inabarcable y a la vez próxima.

Plato: Salmonetes azafrán «Mark Rothko» 1957, 2008
Temperatura de servicio: 40ºC
«En nuestro caso y en este más concreto, es el único cuadro de Mark Rotkho, al que bautiza con un nombre, más allá de colores, el nombre del cuadro es Azafrán, paisajes que expresaba de una manera muy diferente a la realidad figurativa, pero que llegaba y llego a profundizar en el mismo paisaje. La obra me estaba pidiendo que la cocinara»

Quique hace suyas las palabras de Mark Rothko «no me interesa la relación entre color y forma ni nada por el estilo, sólo me interesa expresar las emociones humanas». En este sentido uno de los retos de la obra Azafrán era desarrollar la evolución del sabor, la armonía gustativa del plato, con el azafrán como elemento sustentador. No una representación estética del cuadro, sino una nueva manera de entender la evolución de un sabor cuyos límites se presentan difusos.

Aunque inicialmente sus propuestas conformaban geometrías muy claras, la finalidad de sus obras no era una búsqueda plástica; Rothko buscaba controlar la relación que se establecía entre el espectador y su campo pictórico tanto física como sensorialmente. Los entendía desde un punto de vista espiritual, apelando directamente a los sentimientos más primarios del espectador. En este sentido, jugaba con la prolongación espacial indefinida, evitando colocar marcos, haciendo desaparecer los límites e introduciendo directamente al observador en ese campo de color desdibujado, capaz de entablar conexión directa con su estado de ánimo. Quique Dacosta introduce una variante en el campo, enmarcándolo con su plato y obligándonos a mirar el paisaje a través de su propia ventana.


4.  BOSQUE ANIMADO, 2003

Concepto: Movimiento. Paisajes naturales.

Un paisaje de paisajes, una sinfonía de brotes y esencias, una especie de «jardín en movimiento», en el que las especies se desplazan por el medio y arraigan en relación simbiótica con otras familias que encuentran a su paso, provocando la aparición de este jardín espontáneo. Esta característica en la que lo supuestamente estático, sedentario, deviene en dinámico y nómada en su agrupación posible y colisiones sutiles. Un jardín de las delicias donde ponen ante nosotros un trocito de paraíso que nos traslada desde la mesa a un sinfín de paisajes naturales.

Plato: El Bosque animado
Temperatura de servicio: 15ºC

«La sugestión es una herramienta y una forma de interpretar la cocina. El bosque animado representa los aromas, las texturas, los productos que podemos encontrar en un paseo por uno de nuestros bosques. Adéntrate en él». 

Este plato se adentra en la línea de los paisajes naturales como vía de inspiración y expresión. En esa línea nace, en el 2003, El bosque animado como icono de este movimiento en su cocina. El primer paisaje que se hace en El Poblet fue El liquen, en el año 2000. Primer paisaje creado sin haber contextualizado la idea como tal. Fruto de un planteamiento que hizo Santiago Orts a Quique Dacosta, biólogo y amigo. Trabajando en el proyecto de los vegetales en estado embrionario, año 2000, se le propuso que hiciera un plato en homenaje al primer vegetal terrestre: el liquen. Pero no fue hasta el 2003 cuando, tras reflexiones y líneas paralelas, se contextualizó como concepto: «los paisajes como vía de inspiración y expresión». 


5.  ARROZ CENIZAS, 2009
Concepto: Atmósfera. Paisajes instantáneos.

Aire, agua, tierra, fuego, el cuarteto de elementos esenciales de la naturaleza, desencadenantes de la vida y de los equilibrios ecosistémicos. Generan procesos cuyo valor radica en su potencia e instantaneidad.


El fuego efímero, que deja paso a un paisaje quemado colonizado por sus restos en forma de carbón vegetal, un paisaje involucionado en un segundo, aparentemente inerte y desolado, bajo el cual se esconde el sustrato esencial e incombustible que hará de nuevo brotar la vida. La magia de este estado transitorio radica pues en la atmósfera instantánea.

Plato: Arroz cenizas, 2009
Temperatura media de servicio: 45ºC
«El punto de partida para la creación de este plato de arroz, tiene su origen en la imagen en la retina de los campos de arroz quemados una vez recolectada la cosecha».
Cuando la planta se seca, se procede a la quema de la misma de modo que haga las veces de abono para la siguiente. Pero fue el olor a campo quemado, con la evidencia del aroma de algunos granos de arroz tostados y su leve fragancia, así como el aspecto del campo, lo que le llevó a este punto de partida y a este fin.
Un arroz suculento, rico, asociado a la cocina Gourmand, con técnicas muy modernas, todas las posibles y sin embargo ninguna de ella es aparente en sí misma, dado que se mimetizan unas con otras, creando un todo.
Además el monocromatismo es, en este caso, una de mis líneas desarrolladas año a año, conformando lo que yo llamo «la cocina negra».


6.  OSTRA GUGGENHEIM, 2005

Concepto: Mineralización. Paisajes metalizados.
El metal y su paisaje mineral reflejado en su superficie y devuelto al mismo en distorsión atmosférica, como sucede con Denia y el Montgó, entre Bilbao y el Guggenheim, como ocurría en esas bellas imágenes entre la Luna y el Apolo, el paisaje activado a través de su refracción mineral. La concha y el nácar, de cara exterior rugosa y mimética, de cara interior suave y brillante, conforman un envoltorio perfecto que le permite fundirse con su entorno mineral, beber de sus esencias, y transportarlas al paladar. La piel de titanio del Guggenheim de Bilbao, que dibuja su silueta contra el cielo plomizo con el que se funde, en prolongación espontánea, con esa atmósfera metálica.

Plato: Ostra Guggenheim, 2005
Temperatura de servicio: 30ºC



«La idea apareció súbitamente al salir del Guggenheim de Bilbao, tras visitar una exposición. Se buscaba el modo de lograr materializar el sabor metálico en un plato, el titanio».
La ostra homenaje a Frank O. Gehry, es probablemente el plato más representativo de la investigación en torno a la mineralización. Es la mineralización como gusto, como estética y como línea de inspiración.
Como punto de partida perfecto las ostras, por su doble cara, su proceso lento de sedimentación, por contener toda esa esencia mineral concentrada. Sobre esta base suave y brillante se genera una nueva concha arquitectónica y metálica que protege la esencia del plato, un plato complejo de estética barroca y de construcción gustativamente minimalista, un plato en su esencia con un intenso sabor a ostra, piel de limón y humo, resaltando el sabor metálico en boca.


7.  LA GAMBA.
Concepto: Esencia. Paisajes primigenios.

El agua-elemento y el medio salino, el Montgó sumergido como base-recipiente pétreo de bordes abruptos, forman el cóctel base ideal para el surgimiento de las formas de vida que habitan sus fondos marinos. Su quintaesencia es la gamba roja de Denia, crustáceo con patrón de crecimiento en espiral, que concentra toda la savia bruta de este paisaje primigenio al que únicamente se le aporta filtración de calor. Sin más porque no necesita de adornos y revestimientos.

Plato: La gamba
Temperatura de servicio: 12ºC
«Estamos ante el producto más importante y representativo de la Lonja de Dénia, y posiblemente el más importante del Mediterráneo español».

Producto respetado y cuidado por los pescadores preservando la conservación de la especie mediante la metodología de pesca y los paros biológicos. Quique Dacosta adquiere un compromiso personal de respeto y cuidado hacia a este producto que pasa a formar parte de su identidad.

Este singular producto, pilar en la cocina de Quique Dacosta, le ha servido de base para su investigación, para llegar tras este largo proceso a la esencia de la misma, presentándola envuelta en un papel de celofán rojo, como una representación de su medio amniótico que le da soporte, como un regalo que la naturaleza deposita en nuestro plato.



EL DIA DESPUES:
Dacosta: "La cocina es mi lenguaje y con él narro mi vida y los valores de mi tierra"
Europa Press.

Ha expresado su deseo de que el público "reflexione, mire, disfrute y sienta los paisajes mediterráneos".
 El Museu Valencià de la Il·lustració i la Modernitat (MuVIM) inaugura la primera muestra conceptual de Quique Dacosta, 'Paisatges transformats', que muestra la influencia de paisajes valencianos como el Montgó, la huerta y el marjal y el mar Mediterráneo en su propuesta gastronómica. "No es habitual para un cocinero entrar por la puerta grande de un museo pero la cocina es mi lenguaje y con él narro mi vida, la cultura, la tradición y valores de mi tierra", ha asegurado el chef.

Así se ha expresado el único chef valenciano galardonado con tres estrellas Michelin -para su restaurante en Denia (Alicante)- en la presentación de la muestra, que permanecerá abierta al público hasta el 29 de septiembre y en la que "el concepto de espiral es el hilo conductor".

De este modo, la selección está construida como un túnel del tiempo en torno a la influencia ejercida por los paisajes exteriores e interiores y al viaje iniciático que experimenta el autor de las creaciones convirtiendo la cocina en un estudio de creatividad.

Dacosta ha agradecido la propuesta del MuVIM, "por entender que las líneas de trabajo creativas, de investigación, filosóficas o conceptuales de un cocinero tienen cabida en el mundo del arte" y ha agregado que la ilustración y la modernidad son "las bases" de su proyecto". "La cocina --ha proseguido-- va a tener a partir de hoy una perspectiva mucho más amplia y va a permitir acercar a las personas a otro lenguaje para entender y contar la gastronomía".

Por su parte, el diputado provincial de Cultura, Xavier Rius, ha parafraseado al escritor mexicano Raúl González al decir que "la espiral no es la ruta más directa entre dos puntos pero es la que te permite contemplar mejor el paisaje y te da más tiempo para reflexionar". Así, ha expresado su deseo de que el público "reflexione, mire, disfrute y sienta los paisajes mediterráneos, que son materia prima creativa para las obra de Dacosta".

Según han explicado las comisarias de la exposición, las arquitectas Beatriz García y Gaby Borro, la muestra "materializa una idea que surgió hace años" en el propio restaurante de Dacosta, pues según ellas, la degustación de los platos les estaba "sometiendo a una acción artística frente a un paisaje", pues apreciaban "de forma muy sensorial", las distintas capas, temperaturas y humedades del área mediterránea.

Impresionista
Por su parte, el director del MuVIM, Paco Molina ha considerado a Quique Dacosta un impresionista pues trabaja "la luz, el color, la pincelada y el plenairismo, la pintura al aire libre", pero en su caso "escoge paisajes y los transforma en un plato que es obra de arte". Asimismo, la vicepresidenta de la Diputación de Valencia, Mª Josep Amigó, ha insistido en que el éxito del cocinero se basa en su "talento y su compromiso de apoyar el patrimonio cultural y sus raíces".

La muestra, centrada en una espiral muestra en sus cinco etapas los distintos paisajes de Dacosta: la exterioridad que influye en la cocina del también doctor honoris causa de Bellas Artes, el Montgó, la marjal y el mar Mediterráneo; la espiral o viaje del argonauta que le lleva a de la observación a la creación; los paisajes ya recorridos; los paisajes científicos y de investigación; y los paisajes de la interioridad del autor.

Así, fotografías, elementos audiovisuales y esculturas de sus platos buscan llevar al visitante a los espacios "físicos y conceptuales" del cocinero, "para finalizar en la experiencia de sus paisajes íntimos presentes, desvelando de este modo la íntima relación que se establece entre cocina y territorio".



MUVIM:

miércoles

Previa Exposicion "Paisajes Transformados" en el Museo MuVIM.

-->

QUIQUE DACOSTA ULTIMA LOS DETALLES DE LA EXPOSICIÓN

“QUIQUE DACOSTA. PAISAJES TRANSFORMADOS”, 
UN RECORRIDO POR SU COCINA DESDE UNA PERSPECTIVA ARTÍSTICA


Quique Dacosta ha visitado el Museo de la Ilustración y Modernidad de Valencia (MuVIM) para supervisar el montaje de la muestra que se inaugura el próximo miércoles 22 de julio. Una exposición sin precedentes donde la obra del chef, Doctor Honoris Causa en Bellas Artes y tres estrellas Michelin, se expresa en el escenario natural del arte.
Valencia, 15 de julio. “Quique Dacosta. Paisajes transformados” mostrará al público, a través de un recorrido conceptual, el mundo interior y el proceso creativo desarrollado por el prestigioso cocinero para construir y definir su estilo de cocina, impregnado de esencias y materias primas mediterráneas.

La idea surgió hace dos años de la mano de Beatriz García Morales y Enrique Chapa de QB Arquitectos. Beatriz ha comisariado la exposición y ha trabajado en colaboración con el Estudio 2E+1L. Quique Dacosta ha supervisado personalmente todo el proceso de desarrollo y montaje.

 “La perspectiva que han dado a la exposición no es puramente gastronómica, sino fundamentalmente artística. Han extraído la parte más inspiracional y conceptual de los platos y la han mezclado con la parte creativa. Las obras comestibles del restaurante, entran en el museo como conceptos que crean un lenguaje en el que participan otras disciplinas”, explica Quique Dacosta.

Según la comisaria, “la aproximación al mundo de un creador resulta siempre una operación compleja” y se convierte en “un juego de conocimiento aproximativo, un viaje que hemos degustado en tránsito espiral alrededor de Quique Dacosta”.

415 metros cuadrados donde podremos encontrar vídeos, fotos, escenografías y reproducciones de los platos más icónicos (dentro del estilo de los paisajes) y esenciales de su carrera, repartidos en cinco bloques temáticos: Paisajes de la Exterioridad; Espiral. El Viaje del Argonauta; Paisajes Recorridos; Cocina-Studio de Creatividad. Paisajes Científicos; y Paisajes de la Interioridad. 

El chef, de origen extremeño y valenciano de adopción, ha convertido “Quique Dacosta Restaurante”, con tres estrellas Michelin y presente en la prestigiosa lista “The World’s 50 best restaurants by The Restaurant Magazine”, en un referente mundial de la alta gastronomía. Es además el único cocinero tres estrellas en la Comunitat Valenciana.
Quique Dacosta  es también propietario de los restaurantes El Poblet, Vuelve Carolina y Mercatbar en Valencia. Acaba de publicar su tercer libro “3. Quique Dacosta” y está inmerso en la temporada 2015, Estados de Ánimo, en su restaurante de Denia.

CONTACTO PRENSA: Borja López-Niclós / prensa@quiquedacosta.es / +34 917 28 57 40
MATERIALES DE PRENSA (fotos montaje exposición): http://we.tl/CegpZBRcJ7



www.quiquedacosta.es
-->

viernes

ANIMO Y DESANIMO DE QUIQUE DACOSTA. por Pau Arenos. junio 2015

QUIQUE DACOSTA. foto J.Lozano.
Uno de los cocineros
más reputados del
mundo afronta su año
más personal con el
menú ‘Estados de ánimo’.
“Por primera vez he
buscado inspiración
dentro de mí y no fuera”.
Presenta el libro ‘3’
 




Bajo el sol fundente de Dénia, el restaurante de Quique Dacosta (Jarandilla de la Vega, 12 de enero de 1972) estallaba en blancos.
Así había sido siempre, desde que se llamaba El Poblet y Quique Dacosta Vadillo entró con 16 años en busca de un oficio y a lo mejor también de afectos.

Quique es un invento: de sí mismo.
Podría haber sido esto, podría haber sido lo otro.

Lo que nadie –nadie– habría dicho es que sería un chef con reputación internacional, entre los mejores de la disciplina.

Adolescente, fue a visitar a su madre –Ana María– a Dénia y se quedó. Dejó atrás un hatillo de sentimientos: al padre, Paco; a los abuelos –que fueron como padres, Mari y Quique–, y esa infancia que olía a pimentón ahumado.

Puede que la virtud mayor del chef sea la voluntad. Quique hace pesas con la voluntad. Tiene tríceps de voluntad.

Autodidacta es una palabra que, pese a ser larga, queda corta. Cuando alguien se refiere a un autodidacta, la imagen que se presenta en la cabeza es un tipo que aprendió alemán con diccionarios.
¿Equivale eso a heredar un oficio milenario y, con otras decenas de ardientes colegas, llevarlo del siglo XIX al XXI? Cuando Quique comenzó a cocinar, el cuchillo era el arma de referencia. Solo 20 años después hay que saber tanto de tecnología como un ingeniero de la NASA. Al menos, como un lampista.

Aún hoy, sepultado por premios, babeado por elogios, manteado por fans, Quique sigue buscando afectos. No solo que lo quieran. Que le demuestren que lo quieren.

Puede que por eso su oferta sea apabullante: el menú, en varios actos, contiene más de 40 pases, lo que deja el comensal exhausto. Da amor a su manera, incomprendida a veces.

La estrategia actual de Quique pasa por el extranjero: es necesario para que su nombre circule entre los que votan listas. Sin escaparate no hay comprador.

Le facilita el movimiento que el restaurante cierre en invierno. Por si hay necesitados de una dosis de quiquetamina, los establecimientos de Valencia (El Poblet, Mercatbar y Vuelve Carolina) siguen abiertos cuando Dénia y Quique Dacosta Restaurante se apagan. De hecho, el siguiente libro del chef será sobre las tapas de esos comedores con muñeca popular.

En octubre del 2014, en el escenario de San Sebastián Gastronomika, comunicó que dejaba de acudir a los congresos españoles.
Aquella estancia vasca la acometía bajo el peso del dolor. En mayo, su hermano Roberto había muerto en un accidente laboral y esa era la primera vez que se encontraba con la familia en un sentido amplio, populoso: colegas, amigos, admiradores.

Sabían del duelo de Quique y de lo desesperante, e inútil, que era consolar a alguien que había perdido a un hermano.
Los acontecimientos –los personales y los laborales–habían hecho que reorientase sus esfuerzos, y sus prioridades.

La idea de este texto surgió durante un viaje a Dénia antes de Semana Santa. Presentaba un libro, 3 (editorial Grijalbo, fotos de Sergio Coimbra), un trabajo con alto contenido simbólico.

Quique explicaba en el volumen algunos retales privados: el tres del título se refería a la tercera estrella, anunciada en noviembre del 2012 y que significaba el fin de algo y el principio de otra cosa.

A ese año salvador –necesitaba ser triestrellado para la supervivencia del negocio, pero también como palanca anímica– dedicaba la obra, con una parte inicial narrada en primera persona y una segunda con las recetas. Comenzaba la historia en Mónaco, acogido por Alain Ducasse y la grandeur, y terminaba con la fiesta de Michelin en Madrid y sus consecuencias emocionales. Llevaba clavadas las puntas de las estrellas.

Para escribir un reportaje –este reportaje– era difícil encajar la grandiosidad de 3 y del año 2012 con este 2015. Entre una fecha y otra habían pasado demasiadas cosas: cientos de platos, cambios de filosofía, abandono de conceptos e impulso de diferentes, divorcio y nuevos amores, y esa muerte fraterna. Ahora la mujer en la vida de Quique es Andrea.

El banquete transcurrió con optimismo: el 2015 prometía, se le notaba el músculo y la ambición. El equipo era de jóvenes veteranos: hacía mucho que trabajaban juntos. Didier Fertilati dirigía la sala desde el 2007, el mismo año en el que se incorporó como sumiller José Antonio Navarrete. Juanfra Valiente ejercía como jefe de creatividad desde el 2001 y Ricard Tobella, como jefe de cocina desde el 2004.

En esos primeros días de gestación, el menú no tenía nombre –Quique los bautizaba: Sale el sol, El sabor del Mediterráneo (el menú de los valientes), Made in the Moon, Tomorrowland– y mezclaba creaciones de la temporada anterior.

Aún en los balbuceos de lo que sería el 2015, aparecían armas pesadas: las puntillas desecadas, pintonas y agridulces; el Pez Limón (el pescado cortado en cebiche y dentro del cítrico), el Tarthai, el satay de centolla y el pizzón, micropizza de pichón con trufa.

Grandes pequeñas obras. Humor, sí, y sensibilidad y talento y dificultades para acabar con aquel atropello sensorial en siete actos.

Navarrete había destapado líquidos monumentales en peligro de extinción como el amontillado Quo Vadis?, el Viña Tondonia Reserva 1999 o Le Mont 1986.

Quien estuvo aquí pongamos que en la Semana Santa del 2002, hacía de aquello 13 años (acababa de recibir la primera estrella), y probó el cubalibre de fuagrás, recordado en la página 128 del libro 3, daba fe de la evolución de este hombre, madurado también en barba, de los pelillos iniciales a la poblada fase actual.

Al acabar esa degustación a caballo del 2014 y el 2015, desveló Quique que había nombrado el menú Estados de ánimo porque mientras fue pensándolo, su vida bajaba por toboganes y, al final del trayecto, no siempre encontró agua.
El plato Flores raras hablaba de alegría (“la sensación de florecer y volver a enamorarse”).
El plato Huevo entre cenizas hablaba de desgracia.
Cuando sucede esto, la gastronomía trasciende el hecho animal para alcanzar un plano más profundo.

Fue fácil relacionar Estados de ánimo con 3.

Tres excelentes momentos.
Tres momentos demoledores.
Esto fue lo que escribió:

“Estados de ánimo es el reflejo de un viaje, el viaje de mi vida. Una vida con más momentos felices que tristes. Los tristes están muy marcados y los felices, tatuados en la piel. Cada año reflejo lo que soy en mi cocina. Existe una forma de contarlo y es mi lenguaje culinario. Sin lenguaje propio, entiendo, no hay autenticidad. El encargo fue resaltar tres momentos positivos y negativos extremos de mi vida. Serían estos:

Los positivos

1/ Sin lugar a duda, los encabezo con el nacimiento de mis dos hijos, Noa y Ugo. Tanto por el momento en sí como por el desarrollo de mi vida junto a ellos. No sabes lo que va a venir. Nacen, les conoces y se crea un desarrollo personal bidireccional que es único.

2/ En el año 2009, la sensación satisfactoria de tener al 100% las riendas de mi restaurante. En ese año adquiero la totalidad de la propiedad, asumiendo que me habían abandonado en el peor momento, casi en medio del desierto, sin agua y sin más horizonte que la ilusión, las ganas de dar la vuelta al mundo y el talento de mi gente.
La situación socio-económica en España no era la mejor para lanzarme a esa aventura, pero en ese momento no había alternativa si quería seguir con mi proyecto.

3/ Cada uno de los reconocimientos han sido muy, muy importantes. Todos. Porque en ellos está el aval de quien te lo concede y hace suyo tu trabajo y proyecto de vida. Mi equipo es merecedor de todo, por lo que materializa y consigue. Mirando hacia atrás, he de reconocer la relevancia que tuvo para mi crecimiento profesional que [el controvertido crítico] Rafael García Santos, en su mejor momento profesional, me concediera el premio al mejor cocinero de España en el 2001. Por aquel entonces, [el congreso] Lo mejor de la Gastronomía era la referencia internacional y España vivía el despegue de la cocina de vanguardia.

Luego, las tres estrellas son para mí una hazaña, algo que Michelin valoró no solo por excelente, sino por único, por dedicación, tesón y convicción. El doctor honoris causa en Bellas Artes por la Universidad Miguel Hernández es un reconocimiento a mi propia expresión culinaria.

Sin embargo, he de decir que los reconocimientos tienen en mí un efecto particular. En los días siguientes a un reconocimiento, me someto a mí mismo a un juicio durísimo sobre el devenir de mi trabajo y del día a día. Algo duro a la vez que necesario para resetear y valorar objetivamente, y siempre con espíritu muy crítico, mi realidad. En cualquier caso, es satisfactorio, pues todo ha de servir para acercar hasta Quique Dacosta Restaurante a muchos clientes que quieren vivir una de las experiencias gastronómicas más vibrantes del momento, en uno de los epicentros creativos culinarios más importantes del mundo.

Los peores

1/ He visto fallecer a familiares a destiempo. Siempre prematuramente. No es justo. Nunca lo es, y menos de la manera en que se han ido.

2/ Sentir que, por intereses, dejas de ser valorado por algunos.
El sistema y la industria están como están y me da más pena que rabia. Pero también es el reflejo de ellos mismos. Me entristece ver a la gente derrumbar sus valores por meros intereses comerciales.
La cocina debe estar en manos de personas que la aman. Si la revolución culinaria vino sin intención de enriquecimiento para los chefs, no entiendo que haya quien se enriquezca a su costa creando algunas reglas de juego que no coinciden con los valores de la cocina.

3/ Separarte de tu pareja es una decisión tomada por los dos. Pero el dolor que provoca la distancia con mis dos hijos ha sido una de las peores cosas que he vivido. Ha habido mil circunstancias que me han arrojado a estados de ánimo muy complejos de gestionar y que solo tienen explicación en cómo los he vivido y en cómo soy yo con mis hijos. Sentir que no tenía acceso a ellos me costó mucho y, aunque en estos momentos está bien gestionado, me sigue costando no estar con ellos a diario”.

www.quiquedacosta.es

QUIQUE DACOSTA IN FOUR

FOUR MAGAZINE

Quique Dacosta

Taking a glance at the exquisite dishes chef Quique Dacosta produces at his three Michelin star restaurant, Quique Dacosta, in Spain, one would never guess that this master of Spanish cuisine started out his culinary career working in the kitchen at a pizzeria at the age of 14. The rest of his time as a teenager was spent probing the pages of cookbooks by some of his favourite French chefs. At 18 years old, Quique had entered the world of fine dining by eating at the best restaurants of the moment in Spain to get inspired by their dishes.

A few years (and many, many fine dining dishes) later, Quique began working in what is now his own restaurant, Quique Dacosta restaurant (previously El Poblet), in 1988.

Considered one of the pioneers of avant-garde cuisine in Spain, Quique has built a distinctive kitchen which contextualises Alicantine, Valencian and Spanish innovative food and only uses ingredients sourced within 75km of his restaurant.

Awards
3 Michelin stars
#39 | The World's 50 Best Restaurants

Recipes
Find Quique's recipes from FOUR's International Winter 2014 Edition here.
http://www.four-magazine.com/files/images/articles/157/Quique%20Dacosta1.pdf

RECIPES:

Photography | Sergio Coimbra

Pickled Scarlets

This delightful tapa dish from 3 Michelin star chef, Quique Dacosta, is a wonderful and versatile recipe taken exclusively from his new book, 3 by Quique Dacosta.

Ingredients
Scarlet pickling liquid
5l water
35g salt
300g cooked beetroots with their juice
400ml cidar vinegar
1kg liquid used to pickle red onions

Beetroot reduction
300g boiled beetroot
500g still mineral water
6 whole, fresh, scarlet dog roses in an infusion bag
150g sugar
Tapioca flour

Pureed daikon "marrow" cloud
300g puréed daikon “marrow”
1.5l milk
10 gelatine leaves
Salt
White pepper
Arbequina olive oil

 Radish slices
Daikon radish, sliced very finely
5l water
50g salt
Chilled scarlet pickling liquid

 To serve
Daikon radish leaves
Daikon radish shoots
Extra virgin olive oil
Salt flakes
Fresh scarlet dog rose petals to scatter over the dish

Method
Scarlet pickling liquid

Heat the water, salt and beetroots and cook for 30 minutes. Cover and refrigerate for 6 hours. Drain, then add the vinegar and the red onion pickling liquid. Keep refrigerated. Slices of wild daikon radish (prepared later) will be soaked in this liquid until it is time to serve.


Beetroot reduction
Put the roses in the water, and heat to infuse and evaporate. Meanwhile, make a light caramel in another saucepan and add the cooked, blended beetroots when you see that the water with the flowers has almost evaporated, leaving only 75 ml of water. Add the beetroot caramel and mix well. Refrigerate. At the last minute, use a fine brush to paint a brushstroke of reduction across the base of a flat rectangular plate.

Pureed daikon "marrow" cloud
Dissolve the gelatine leaves in 50 ml of milk, then mix the ingredients together, cover and refrigerate. When the gelatine has set, use an electric whisk to aerate. Whisk as if making whipped cream, then transfer to a laminated tray, previously pre-chilled to prevent the heat from making the emulsion collapse. To serve, cut into uniform 1 cm squares.


Radish slices
Blanch the daikon radish slices in lightly salted water. Shock and leave in the scarlet pickling liquid (previously prepared) for 1 hour. At the last minute, drain well and arrange the slices on the plate on top of the uncooked daikon cloud (previously prepared).

To serve

Plate up all ingredients according to picture and garnish with daikon radish leaves, shoots and top with a dash of extra virgin olive oil, salt flakes and the rose petals.


Quique Dacosta Restaurant
Urb. El Poblet
Ctra. Las Marinas, km 3.
03700 Dénia
Alicante
Spain
+34 965 78 4I79

www.quiquedacosta.es

http://www.four-magazine.com/articles/157/quique-dacosta

jueves

QUIQUE DACOSTA. PORTADA DE FUERA DE SERIE.



Ritmo frenético. El chef, 43 años, en la cocina de Quique Dacosta Restaurante. Con él, a la izqda., de delante hacia detrás, Germán Muñoz, Ángel García y Alexandre Rafael Martins. A la dcha., Ricard Tobella y Rodrigo Joaquín Fernández. En el restaurante trabajan 44 personas, 25 de ellas en cocina.
Ritmo frenético. El chef, 43 años, en la cocina de Quique Dacosta Restaurante. Con él, a la izqda., de delante hacia detrás, Germán Muñoz, Ángel García y Alexandre Rafael Martins. A la dcha., Ricard Tobella y Rodrigo Joaquín Fernández. En el restaurante trabajan 44 personas, 25 de ellas en cocina.


Quique Dacosta cocina con reglas propias
29-05-2015

Por Marta Fdez. Guadaño. Fotografía de Álvaro Felgueroso

Sin haber pisado una escuela de cocina, suma cuatro estrellas Michelin, tres de ellas en Denia. Ambicioso, adicto al running e independiente, Quique Dacosta ha triunfado con su estilo.

Con el tres como talismán, digiere su rol como cocinero con una misión que suena fabulosa: "Hacer que el mundo tenga claro que aquí, en Denia, está uno de los epicentros creativos en gastronomía más importantes del mundo". Quique Dacosta (Jarandilla de la Vera, Cáceres, 12 de enero de 1972) aclara: "Que no suene prepotente, pero realmente lo creo".

Como artífice de un espacio gastronómico con tres estrellas Michelin y posicionado como número 41 del globo, según la lista The World’s 50 Best Restaurants, cuya edición 2015 se dará a conocer el próximo lunes 1 de junio, este extremeño hijo adoptivo del Mediterráneo digiere la responsabilidad derivada de sus tajantes afirmaciones. "Lo bueno de ser libre es que también lo soy para equivocarme; no me importa. Soy una de las personas que más se equivoca, pero me siento apoyado por el cliente. Es como cuando idolatras a un músico, también quieres sufrir con él sus malas canciones", argumenta el dueño de Quique Dacosta Restaurante, ubicado en Denia (Alicante).

play
El pasado marzo lanzó 3, libro editado por Grijalbo (Penguin Random House Grupo Editorial), bajo un paradójico planteamiento: en lugar de retratar la filosofía culinaria de Dacosta, se centra en apenas unos días de su trayectoria, contados en primera persona por el chef y coincidentes con la obtención de la tercera estrella Michelin en noviembre de 2012 y la creatividad ligada al diseño de su menú de 2013. "Es un diario personal", reconoce Dacosta. "Representa un momento importante de mi carrera profesional. Empezó a escribirse de una forma muy circunstancial y tuvo como desencadenante la obtención de la tercera estrella. Parte de una historia inicial con los avatares que rodearon a los días de la tercera estrella y acaba con un retrato del equipo". Es su cuarto libro publicado, con la vocación de que "la gente lo lea más allá del típico libro de recetas".

Durante dos años ha liderado el ránking Opinionated About Dining (OAD) en Europa, basado en un algoritmo que refleja las opiniones de foodietrotters de todo el mundo y que le acaba de colocar en quinta posición. "Con nuestra casa de Denia consolidada, concebida dentro de los parámetros de un restaurante creativo, de alta gastronomía o cocina de autor, estamos en ‘todas las salsas’: todas las listas confluyen en posicionarnos". ¿Su distinción favorita? "Es difícil decirlo, pero es cierto que la Guía Michelin es la biblia que llega, pontifica sobre tu cocina y parece que le da solvencia de cara al exterior a tu negocio", opina.

–¿Cuál es la receta para ser triestrellado?

–No hay una forma de conseguir la tercera estrella. Hubo un momento en el que entendí que estábamos próximos. El cambio suponía resetear el punto al que habíamos llegado, incluida la decisión de eliminar el mantel [es el único tres estrellas de Europa sin este elemento en sus mesas]. Michelin me dijo que le daba igual lo que hiciéramos siempre que yo aspirara a ser el número uno en mi estilo. Esos cambios y que la guía los reconozca con la tercera refrendan el modelo de negocio.


De aprendiz a dueño
Camaleónico y adicto al running, Dacosta es padre de dos niños, a quienes ve entre los servicios del restaurante. Autodidacta, lleva 29 años como cocinero y 27 trabajando en el espacio en el que se ubica Quique Dacosta Restaurante, en una urbanización a las afueras de Denia, que funciona como restaurante desde 1981. Hasta hace cinco años, se llamaba El Poblet. Fue allí donde un jovencísimo Dacosta acudió a trabajar para convertirse después en socio de su propietario, Tomás Arribas. A Denia había llegado como adolescente un verano para visitar a su madre. Se quedó; trabajó como chico para todo en una trattoria y se enganchó a la cocina, que "me eligió y no a la inversa".


Satay de Centolla (2015). Un esqueleto crujiente sumamente delicado sobre el que se presenta el crustáceo; debe comerse con las manos. Fotografía de Pelut i Pelat.

Nunca ha estudiado en una escuela gastronómica ni realizado stages en restaurantes. En El Poblet creció como chef hasta comprar su participación a Arribas para hacerse con todo el capital. Fue cuando rebautizó el espacio como Quique Dacosta Restaurante. "Mi proyecto se ha convertido en una marca potente e independiente. Nos marcamos estilos, tiempos, maneras de codificar e inquietudes. En la época anterior, el socio mayoritario marcaba cosas y condicionaba. Ahora estamos donde queremos. No hemos necesitado de otras marcas, quizás solo en algún momento socioeconómico complicado, pero hemos sobrevivido". Dacosta recibe ofertas frecuentes, "algunas recientes y muy jugosas para haber dicho que sí con los ojos cerrados desde un punto de vista económico. Podríamos haber buscado un socio que nos hubiera dado tranquilidad en lo empresarial, pero no en lo creativo. Sigo pensando que las oportunidades están por llegar; me asociaré a alguien cuando exista enamoramiento. Soy muy receloso con todo lo mío, con querer dominarlo absolutamente".

Aparte de su casa madre en Denia, suma tres conceptos de negocio en Valencia (El Poblet, Mercatbar y Vuelve Carolina), diseñados a través de Daco & Co. "Es la marca que engloba todos mis negocios, gestionados como sociedades independientes, y es la firma encargada de crear nuevos conceptos", explica. Hay proyectos en cartera. "Estamos materializando uno para abrir fuera de España, con compañeros de viaje. Hay gente interesada en Miami, Dubai, Londres y París. Si abrimos, intentaré que sea lo más cerca posible. Lo único no replicable es mi casa de Denia. Me cuesta tener socios, insisto, me gusta tener el control total de cada una de las decisiones, pero business is business", añade, al tiempo que admite que "un objetivo claro es que El Poblet [su espacio gastronómico en Valencia con una distinción desde hace año y medio] consiga la segunda estrella Michelin".


Como Nadal y Guardiola
En Denia, Quique Dacosta Restaurante atiende a un máximo de 30 clientes por servicio, apoyado en un equipo de 44 profesionales (25 en cocina, 12 en sala, tres en limpieza, dos en gestión y dos en comunicación). Sin carta desde hace años, ha cambiado la oferta este año. En lugar de dos menús, ofrecerá cinco, con 140 platos nuevos. En marzo, estrenó su formato 2015 Estados de ánimo, que variará en primavera-verano y otoño-invierno; y que convive con el menú Universo Local (recetas clásicas), en dos versiones. "Así, logramos que el cliente necesite volver; le hemos generado la necesidad, aparte de dar más opciones a quienes viven o veranean en la zona", subraya.

Todos los menús tienen un precio de 185 euros (con IVA), con maridaje de vinos por 79 y 99 euros. "Estados de ánimo refleja situaciones vividas y una estabilidad personal, emocional, profesional y empresarial", define. "Con 140 creaciones nuevas, ya no hay relax, sino necesidad de ganar el partido siempre". Pez limón, Satay de centolla, Torrija de cañaíllas, Kalanchoe, Carbón, Puntillas desecadas, Ravioli de edamame y Huevo entre cenizas son recientes creaciones. Un menú puede sumar 50 platos. "Queremos dar a los comensales más de lo que pueden comer. Es un gesto de generosidad: han venido hasta aquí y esperan lo mejor de nosotros. Debo superar sus expectativas". Y sentencia: "Trabajamos como si nos pudieran dar la cuarta estrella [la triple es la máxima calificación posible en la Guía Michelin]". Presume de ambicioso. "Lo soy. Tengo un fuerte espíritu competitivo como lo puede tener Rafa Nadal; trabajo para ganar mi propio Roland Garros. Soy un motivador de las capacidades potenciales de mi equipo, un entrenador, una especie de Guardiola".


Mago. El chef acaba de arrancar la temporada con cinco menús, 140 platos nuevos.

–El 1 de junio se publica la lista 50 Best de 2015. En 2014, pasó del puesto 26 al 41. ¿Le preocupa?

–Estoy preparado para todo. Mi trabajo es mejor; no puedo controlar el puesto en el ránking. Solo me preocupa desde un punto de vista empresarial. Si subes en la lista, viene más gente a Denia. He dado dos veces la vuelta al mundo en unos meses y he visto claramente que Quique Dacosta Restaurante marca tendencia.


Filiales en Valencia
Desde Quique Dacosta Restaurante, el extremeño gestiona un grupo que funciona bajo la marca Daco & Co, paraguas que cubre todos los conceptos de negocio. Hace cinco años, arrancó en la capital del Turia Mercatbar como un bar de tapas, al que siguió Vuelve Carolina, con una oferta también de tapeo pero conceptualizada como un restaurante. En la planta superior de este último, se ubica El Poblet. Es el espacio con mayor ambición gastronómica de los proyectos del chef en Valencia. Con una estrella Michelin desde 2013, materializa un concepto urbanita cuya oferta gira en torno a la recuperación de platos clásicos de la casa madre en Denia. "Lo hemos reformado y estamos inyectando esfuerzo. La carta se va dinamizando y ya tiene algunos platos de 2014 en Denia. Es decir, estamos trabajando en Valencia creaciones con tres estrellas para ofrecer una gastronomía de máximo nivel. Vamos a por las dos estrellas de cabeza". Daco & Co suma casi 100 empleados: 44 en Denia, 15 en Mercatbar, 20 en Vuelve Carolina y 17 en El Poblet.

Más información. www.quiquedacosta.es

sábado

#TresQuiqueDacosta. El nuevo Libro de Quique Dacosta, con Grijalbo.


Los estados de ánimo de Quique Dacosta
por, Pilar Salas

El cocinero transmite su momento vital en 140 creaciones para esta temporada

Quique Dacosta se ha “vaciado” a nivel creativo esta temporada. El resultado son 140 platos inéditos que su equipo de sala servirá a partir de abril sobre las desnudas mesas de su tres estrellas Michelin en Dènia (Alicante) en dos menús distintos (primavera-verano y otoño-invierno, dos oportunidades para volver) bajo el título “Estados de ánimo”.
“Es una traca, una mascletá con toda la carga de pólvora, porque cuando acabe esta temporada nos preguntaremos ¿seguiremos por esta línea o empezamos otra? En noviembre de 2015 veremos si necesitamos las mismas paredes, el mismo envoltorio, si tenemos la capacidad económica de ejecutar nuestras ideas. No me voy a ir de Dènia, pero aquí tengo mis limitaciones”, explica a 7 Caníbales en su luminoso jardín. “Actualmente somos rentables”, añade para despejar dudas.

Quique Dacosta, momento antes de la ofrenda de #3 al Mar Mediterráneo.

No es la primera vez que Dacosta se reinventa. Lo hizo entre 2009 y 2010, cuando vivió una “catarsis creativa” de la que surgió un cambio conceptual en su cocina, un estilo diferente en sala y hasta un nuevo modelo de negocio, ya que tuvo que asumir el 50 % del restaurante que su socio dejó. Después de inventar la nueva cocina valenciana, este extremeño de sangre mediterránea decidió que no quería “ser predecible para el cliente”. La Guía Michelin le indicó que había escogido el camino correcto concediéndole la ansiada tercera estrella en 2012.  Cómo encaró ese nuevo rumbo profesional y la “emoción y satisfacción” con la que recibió el tercer macaron han quedado plasmados en “3”, un exquisito volumen editado por Grijalbo con textos que comenzó a escribir en su iPad el 12 de noviembre de 2012, cuando fue uno de los cinco españoles invitados por el maestro Alain Ducasse para celebrar en Mónaco el 25 aniversario de Le Louis XV. Allí, rodeado de colegas llegados de todo el mundo, tuvo los primeros indicios de que días más tarde Quique Dacosta Restaurante ascendería oficialmente al olimpo de los triestrellados, junto al Azurmendi de Eneko Atxa. Después de Zalacaín (Madrid) -el primer restaurante español que logró tres estrellas, hoy perdidas-, el trío de brillos se establecía fuera de Cataluña y el País Vasco, dando esperanza a otras regiones. “Para mí fue doble motivo de orgullo porque quitaba prejuicios y dudas”, reconoce.

Granito.

 Fografia de Sergio Coimbra

Antes de recibir el que considera el máximo galardón para un cocinero se enfrentó a la incertidumbre. Uno de los inspectores de la guía roja, ante los cambios de fondo y forma en Quique Dacosta Restaurante le preguntó: ¿Me lo puedes explicar? Lo hizo pensando que quizá su nuevo camino le alejaba de la constelación. La respuesta fue contundente: “Yo solo quiero que seas el mejor en tu estilo”, vanguardia desde la tradición valenciana, define. A juicio de la Michelin, lo ha logrado.





Su diario de emociones y anécdotas culmina el 28 de noviembre de 2012 con la promesa de comenzar la siguiente temporada “con toda la fuerza y energía, sabedores de que una vez más los comensales de todo el mundo esperan de nosotros todo y más”. Además de sus palabras, en “3” se detallan, con fotos del brasileño Sergio Coimbra, las 50 recetas del menú “El sabor del Mediterráneo” que convenció a los inspectores de la guía roja pese a que se atrevió a quitar los manteles “porque en la mesa valenciana, ni en la payesa ni en la burguesa, había manteles de lino hasta el suelo”. Como muestra de que los 50 trabajadores del restaurante forman un equipo que se siente familia, algunos de ellos explican también cómo vivieron la concesión de la tercera estrella, desde su carismático jefe de sala, Didier Fertilati, a su jefe de creatividad, Juanfra Valiente; de su jefe de cocina, Ricardo Tobella, a su experto sumiller, José Antonio Navarrete, pasando por el encargado de limpieza, Eimar Bautista.

Momento de la ofrenda al #Mediterraneo del libro. Quique así rinde tributo a el mar y a "El Sabor del Mediterraneo".
Pero las estrellas se revalidan cada año y Dacosta está dispuesto a conservarlas en 2016 con un alarde de creatividad “bestial”. Ciento cuarenta elaboraciones de las que ahora da pinceladas en un amplio lienzo que se completa con una recopilación de lo mejor de “Tomorrowland“, su menú de 2014, y que tendrán todo el protagonismo desde la primera semana de abril con “Estados de ánimo”. “El menú lo creo en diferentes estados de ánimo. Y reflejan platos de desazón, alegría, optimismo, esperanza y tragedias. Así pues, el menú está compuesto de ideas grises y verdes”, detalla el cocinero que, durante la presentación en su restaurante del que es su cuarto libro -tercero en solitario, con una portada  que en esos mismos tonos grises y verdes recoge el dinamismo del mar y lo vegetal de su cocina-, ha avanzado que ultima un quinto sobre tapas y las propuestas de Mercatbar, Vuelve Carolina y El Poblet  (una estrella).
Sus creaciones son este año más viajeras, pero no menos mediterráneas -”ni exclusivamente locales ni globales, ni tradicionales ni modernas”, sostiene-, con sabores marcados y cierta predilección por cítricos y ahumados en los siete actos de su ópera degustable. La explosión en boca del tiradito de corvina, las adictivas puntillas desecadas, la efímera hoja de tabaco (kombu marmolado fresco, sólo disponible 20 días, con sashimi de atún rojo), el espectacular (en sabor y puesta en escena) pez limón, la delicada ostra frita, el sugerente taco mediterráneo de rape y el contundente huevo entre cenizas son parte de los estados de ánimo que Quique Dacosta comparte con el comensal, en una travesía mediterránea que se abre en un abanico sápido con predominio de gustos ácidos, yodados, salinos y ahumados que José Antonio Navarrete armoniza con gran acierto. Amontillado Quo Vadis? de Rodríguez La Cave, Scharzhof 2011 de Egon Muller, Initial de Jacques Selosse, Villa Corullón 2001 de Descendientes J. Palacios, son algunas de sus propuestas.  “Probamos los menús en busca del vino, pero nosotros no los elegimos. Es el plato el que elige al vino”, dice.

.
Pichón curado entre hierbas en barro y asado y reposado en el.

Será la temporada más ambiciosa hasta la fecha de este cocinero autodidacta con 26 años de carrera a una espalda cuyos dolores ha logrado mitigar gracias al deporte. Correr de forma constante es uno de los retos que apuntó en su diario de la recta final hacia las tres estrellas que ha logrado. Defenderse con soltura en inglés era el segundo, pero ahí reconoce que le queda recorrido. Mucho menos, en todo caso, que a su cocina.


*** la temporada y el menu 2015 se llama: "estado de animos".



3QD Quique Dacosta
Ed. Grijalbo
288 páginas
Para más información: http://www.quiquedacosta.es/ES/libros

www.quiquedacosta.es





http://www.7canibales.com/los-estados-de-animo-de-quique-dacosta/