jueves

MARIA CANABAL

“El Poblet Restaurante”, the new Quique Dacosta adventure in Valencia

“El Poblet”, the new Quique Dacosta adventure

maria.canabal, November 13, 2012
Photo Credit: S. Biteau
Quique Dacosta, one of the main Avant –Garde representative of the Spanish cuisine (ranked #40 in the World’s 50 Best Restaurant 2012), launched last October 3rd the gastronomic restaurant “El Poblet” in the historic center of Valencia.
When you take the stairs that leads to the first floor, you will find a place with soft light, with leathered padded walls, Missoni fabric and “Lola” lamps in a pastel tone. A girly place, like a doll house.


Photo Credit: S. Biteau


Dacosta receives us with a smile, he’s happy. Very excited he says: -“Have you seen the letters on the stairs?”.
- Yeah, I kind of seen that…
Actually, they are the letters of the old El Poblet, the restaurant where I’ve started my career more than 25 years ago and which I’ve named “Quique Dacosta Restaurant”.
- So they are collector items…
Oh, yeah. The typography is very characteristic; it was specially designed for us. And when I changed the restaurant name, I took it off and kept it with me.
- The old El Poblet was an haute-cuisine restaurant…
Yes, that’s the spirit of the new El Poblet.
- That is something very risky in a moment when prestigious restaurant are shutting down…
For sure! It’s dramatic situation. But with the opening of this restaurant I wanted, above all, to  some pleasure to the guests and then spread a message of hope: -“Yes, we can open a haute-cuisine restaurant in Valencia”. At the moment, the trend among cooks is opening gastro-bars. I’m convinced that the fine dining is a promising thing. It’s possible to work with signature and avant-garde cuisine without a Pritzker like restaurant.
- What will be the average price for a meal?
I wanted to make the haute-cuisine more democratic. I’ve chosen a place that is not pure luxury, in which 60 people could be served daily. The average meal will cost around 60 Euros, with three or four snacks, seven or eight main dishes, two deserts and petits fours.
 - How could come up with a gastronomic menu with this price?
As you’ve seen when you arrived, my gastro-bar “Vuelve Carolina” is located in the ground floor. That means that we share all the equipment necessary to run a restaurant, even the cellar and the procurement.  Besides, the meals served in “El Poblet” are those from past seasons of “Quique Dacosta Restaurante”. Because of that, I have no need to add the R&D costs.
- That’s why you’re using this name? Because you’ll serve vintage meals?
It was clear to me that it should be the name… and, actually, we’ll serve the classic dishes of the old “El Poblet”.
- Then if someone could not make it to the 2012 season of Quique Dacosta Restaurante (the season was over November 4th), they can enjoy it in “El Poblet”.
That was the original idea. It has been a month since we first opened the restaurant and with Manuela Romeralo as maître, and with Carolina Lourenço and Germán Carrizo in the kitchen it won’t happen. They brainstorm new dishes even during their spare times! I think that as time goes by we’ll have 80% of old dishes and 20% developed in the “El Poblet” of Valencia.

Guggenheim Oyster, The magic forest (“a dish that you can’t describe, you have to taste it”, according to Dacosta), The gold eggs hen, Foie gras’ Cuba Libre, Tomato tripes, The fog. All signatures dishes of Dacosta. And also the famous “ashes rice”, an authentic tribute to Valencia’s autumn landscape. Inspired in the ricefield burned after the harvest in order to prepare the field for the following year, we find, hidden under the ashes, a creamy rice, that comes back to life. Just like “El Poblet”.

 Photo Credit: Zaldiaran

www.elpobletrestaurante.com 
Posted by Maria Canabal, a food journalist, restaurant critic and culinary author who lives in Paris, Madrid and Copenhagen. International Correspondent for Gourmet and Gastronomad and columnist at Bleu&Blanc, she lived and worked in Europe, America, Asia and Africa. Since 2010, Maria Canabal is member of the jury for the tittle of BEST SOMMELIER of SPAIN and earned the Literature Award “St. John” in 2011

domingo

la Luna & las estrellas

Ha llegado el mes de Noviembre.
Tenemos, una vez mas, una cita.
La Luna brilla y espero que una gran estrella se fragmente y se reparta justa como la labor de todos los que cada día cada tarde, cada noche hacéis de dar de comer y beber un arte y una forma de entender y ganarse la vida.

Cuando la Luna nos permite soñar, hay que soñar.

Quique Dacosta



http://www.youtube.com/watch?v=v_njJYS6f8c
 

www.quiquedacosta.es

jueves

CALLE 13, "Latinoamerica"

SOY,
Soy lo que dejaron,
soy toda la sobra de lo que se robaron.
Un pueblo escondido en la cima,
mi piel es de cuero por eso aguanta cualquier clima.
Soy una fábrica de humo,
mano de obra campesina para tu consumo
Frente de frio en el medio del verano,
el amor en los tiempos del cólera, mi hermano.
El sol que nace y el día que muere,
con los mejores atardeceres.
Soy el desarrollo en carne viva,
un discurso político sin saliva.
Las caras más bonitas que he conocido,
soy la fotografía de un desaparecido.
Soy la sangre dentro de tus venas,
soy un pedazo de tierra que vale la pena.
soy una canasta con frijoles ,
soy Maradona contra Inglaterra anotándote dos goles.
Soy lo que sostiene mi bandera,
la espina dorsal del planeta es mi cordillera.
Soy lo que me enseño mi padre,
el que no quiere a su patria no quiere a su madre.
Soy América latina,
un pueblo sin piernas pero que camina.

Tú no puedes comprar al viento.
Tú no puedes comprar al sol.
Tú no puedes comprar la lluvia.
Tú no puedes comprar el calor.
Tú no puedes comprar las nubes.
Tú no puedes comprar los colores.
Tú no puedes comprar mi alegría.
Tú no puedes comprar mis dolores.

Tengo los lagos, tengo los ríos.
Tengo mis dientes pa` cuando me sonrío.
La nieve que maquilla mis montañas.
Tengo el sol que me seca y la lluvia que me baña.
Un desierto embriagado con bellos de un trago de pulque.
Para cantar con los coyotes, todo lo que necesito.
Tengo mis pulmones respirando azul clarito.
La altura que sofoca.
Soy las muelas de mi boca mascando coca.
El otoño con sus hojas desmalladas.
Los versos escritos bajo la noche estrellada.
Una viña repleta de uvas.
Un cañaveral bajo el sol en cuba.
Soy el mar Caribe que vigila las casitas,
Haciendo rituales de agua bendita.
El viento que peina mi cabello.
Soy todos los santos que cuelgan de mi cuello.
El jugo de mi lucha no es artificial,
Porque el abono de mi tierra es natural.

Tú no puedes comprar al viento.
Tú no puedes comprar al sol.
Tú no puedes comprar la lluvia.
Tú no puedes comprar el calor.
Tú no puedes comprar las nubes.
Tú no puedes comprar los colores.
Tú no puedes comprar mi alegría.
Tú no puedes comprar mis dolores.

Você não pode comprar o vento
Você não pode comprar o sol
Você não pode comprar chuva
Você não pode comprar o calor
Você não pode comprar as nuvens
Você não pode comprar as cores
Você não pode comprar minha felicidade
Você não pode comprar minha tristeza

Tú no puedes comprar al sol.
Tú no puedes comprar la lluvia.
(Vamos dibujando el camino,
vamos caminando)
No puedes comprar mi vida.
MI TIERRA NO SE VENDE.

Trabajo en bruto pero con orgullo,
Aquí se comparte, lo mío es tuyo.
Este pueblo no se ahoga con marullos,
Y si se derrumba yo lo reconstruyo.
Tampoco pestañeo cuando te miro,
Para q te acuerdes de mi apellido.
La operación cóndor invadiendo mi nido,
¡Perdono pero nunca olvido!

(Vamos caminando)
Aquí se respira lucha.
(Vamos caminando)
Yo canto porque se escucha.

Aquí estamos de pie
¡Que viva Latinoamérica!

No puedes comprar mi vida.





 http://lacalle13.com/intro/
 www.quiquedacosta.es


 

lunes

Sobre ellas...

"Las mujeres de mi mundo siempre han sido fuertes"

Texto de Cristina Jolonch
Quique Dacosta. El restaurante que lleva su nombre, en Dénia (Alicante), es uno de los templos de la cocina de vanguardia. Cuando despertó su pasión por los fogones, Dacosta tuvo que soportar los esfuerzos de su madre, que conocía la dureza del mundo de la hostelería, por hacerle cambiar de idea. Él ha regalado una preciosa cocinita de juguete a su hija de cuatro años, Noa. “Ponerse en contra siempre es peor”

Cómo no van a estar presentes las mujeres en su mundo, pregunta el cocinero Quique Dacosta, si se crió con dos madres. La que lo parió con sólo 14 años –un amor furtivo que despertó en el patio del colegio. El padre tenía 15 años– y la abuela, con quien se fue a vivir porque a la otra le faltaban manos para atenderlo a él y al llorón del hermano pequeño, que llegó poco después. “Yo tenía dos madres y dos padres: eran mamá Mari y papá Quique, mis abuelos, y mamá Ana y papá Paco, mis padres. Recuerdo que cuando en el colegio se acercaba el día de la Madre, yo era el único que tenía que hacer dos regalos. En una ocasión me lo prohibieron y monté en cólera. Me planté. Y tuvo que ir la familia a dar explicaciones”. Ahora se ríe Quique Dacosta recordando aquel universo familiar que los amigos no acababan de entender. ¿Cuántos años dices que tiene tu madre? Siempre la eterna pregunta... “Ella ejerció de madre, pero de otra manera. Es una mujer lista y culta con la que comparto infinidad de inquietudes y con la que puedo mirar al futuro. Con ella hablamos el mismo lenguaje, conecto incluso más que con gente de 40 años como yo”.

Recuerda Dacosta que estuvo bien crecer en ese universo femenino. La abuela, la madre, las dos tías. Y que la figura de su abuelo, que a él lo adoraba aunque le exigía mucho, fue también crucial. Cuenta que su madre tuvo la valentía de dejar Jarandilla de la Vera, el pueblo extremeño donde nacieron, y empezar una nueva vida. “Primero se fue a trabajar a Madrid y luego a Dénia”. Hasta allí se marchó Quique Dacosta con 14 añitos, la misma edad en que su madre lo tuvo a él.

Dejó atrás el mundo de los abuelos, un montón de recuerdos –siempre en torno a una mesa, ya fuera rajando aceitunas, cosiendo pimientos o desmenuzando el pan para preparar las migas–. “Mi madre empezó a ejercer más de madre cuando me fui con ella a Dénia. Intentó por todos los medios que olvidara la idea de hacerme cocinero, porque ella trabajaba en el mundo de la hostelería y sabía lo duro que era. Pero no hubo manera. Y es que esa vocación, como la de los futbolistas o los toreros, asoma muy temprano”.

Tal vez no tanto como a la edad de su hija Noa, que con cuatro añitos ya se vuelve loca en la cocina. “Yo, por si acaso, le he comprado una cocinita de juguete fantástica. Porque cuanto más se enfrentan los padres, peor”. El chef habla con pasión de sus dos hijos, la niña, “que puede conseguir de mí lo que quiera, porque me tiene el corazón robado”, y el pequeño Ugo, a quien describe como un seductor nato. Sin su esposa, Natalia, está convencido de que él no podría hacer cocina de máximo nivel. “Si ella fuera la cocinera y yo el bailarín (Natalia es bailarina profesional), yo no podría aguantar este trabajo tan duro y tantos viajes”. “Todas las mujeres que yo he conocido han sido fuertes. Y también en el aspecto físico. Que no me hablen a mí de que las mujeres no tienen fuerza. En Vuelve Carolina (establecimiento de Quique Dacosta en Valencia), mandan mujeres, y no conozco otro equipo tan eficiente; es el único modelo de equipo que exportaría adonde fuera”. Cree haber aprendido del mundo femenino la prudencia, la sensibilidad, la capacidad reflexiva y analítica. “Tal vez es que yo he sido muy impulsivo”. Y se ha preguntado muchas veces por qué hay pocas mujeres en la cocina de más alto nivel. “No creo que sea por la maternidad. Desde que decides ser cocinera hasta que eres madre, tienes tiempo de haber llegado a lo más alto. El número uno del mundo tiene 35 años. Pero las escuelas están llenas de futuras cocineras. Algún día haremos un clic y ya no hablaremos de esa diferencia.


 http://www.magazinedigital.com/reportajes/sobre_ellos_y_ellas/reportaje/cat_id/112

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miércoles

EL POBLET, VALENCIA.

Quique Dacosta recupera El Poblet en Valencia

El cocinero abre su tercer restaurante en la ciudad con aspiración a estrella Michelin

El cocinero Quique Dacosta en su nuevo restaurante de Valencia. / TANIA CASTRO


El POBLET, Restaurante.
Calle Correus n8, primera planta.
telf: 961111106
www.elpobletrestaurante.com
elpoblet@elpobletrestaurante.com
 

El cocinero Quique Dacosta ha abierto un nuevo restaurante en Valencia con el nombre del establecimiento que le lanzó hacia el universo Michelin, El Poblet, en cuya cocina logró las dos estrellas que luce en la solapa. Tras 20 años al frente de este mítico restaurante de Dénia, intensificó su compromiso con la cocina de vanguardia y El Poblet cambió su nombre por el de Quique Dacosta para adentrarse en esa evolución que lo ha convertido en uno de los cocineros más singulares de España.
Desde hoy los platos icono de El Poblet, junto a algunos de los nuevos que va produciendo Dacosta en Dénia, vuelven a la carta y en Valencia, donde ya había abierto dos gastrobares con muy buena acogida en los últimos años (MercatBar y Vuelve Carolina). Dacosta ha mantenido hasta hoy el secreto de la ubicación, así como su nombre, del nuevo El Poblet, que abre sus puertas en el alto de Vuelve Carolina (en el centro de la ciudad) y que no ha desvelado hasta un poco antes de ofrecer una comida a un grupo de periodistas y gastrónomos. “Tenía que ser El Poblet”, ha explicado Dacosta durante la comida, que ha consistido en una selección de los platos históricos que conformaron la identidad del restaurante en el que desarrolló su talento (cubalibre de foie, arroz ceniza, la bruma o la legendaria gamba roja de Dénia). “El Poblet es mi vida, yo creé la marca, y con este nombre me evito muchas explicaciones”.
Dacosta ha admitido que “es un atrevimiento” abrir un nuevo local en estos momentos: “Pero tenemos que ir contracorriente. Es una osadía”. El cocinero define el nuevo establecimiento como una propuesta de máximo nivel con pretensión de conseguir estrellas Michelin y, que gracias a que comparte cocina y servicios con Vuelve Carolina, puede profundizar en la democratización de sus realizaciones. En ese sentido, cifró en 19 euros el plato más caro y entre 40 y 60 el precio que se puede llegar a pagar de media por consumición.
El cliente no verá cocinar a Quique Dacosta en El Poblet. Es algo que solo hace en el restaurante de Dénia que lleva su nombre, en el que el 70% de sus clientes provienen de fuera de España y que considera “un modelo irrepetible” en otras ciudades. El cocinero, que se define como “un gestor de talentos”, deja El Poblet en manos del equipo liderado por Manuela Romeralo y que conforman Germán Carrizo, Carolina Lourenço y Luján Carnicer. La apertura de este nuevo establecimiento (con las opciones de MercatBar www.mercatbar.es y Vuelve Carolina www.vuelvecarolina.com) confiere a Valencia una potente ruta gastronómica en el cosmos de Dacosta.


 http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/10/02/valencia/1349200376_177892.html

www.quiquedacosta.es





sábado

CRITICA DE RAFAEL GARCIA SANTOS. 2012


Quique Dacosta se ha marcado desde sus inicios metas sobrehumanas, por eso es un héroe de la alta cocina de vanguardia. Cada año arriesga al limite, va a por todas, no utiliza paracaídas, piruetas al cielo. Ahora que todo está más centrado y acorde con el comensal, por aquello de que no hay que perder un cliente, somete a estos a un menú tipo El Bulli, interminable. Infinitos platos en un derroche de esfuerzo, imaginación, compromiso, técnicas, escenificación, servicio…un despliegue exacerbado de pasión y en el que dice a voz en grito “aquí esta mi arte”. Un arte con filosofías diversas en las que sobresale el enfoque del autor. . Siempre prevalece la manera de ver, la de Quique Dacosta, que impera por encima de las inspiraciones. Pueden sustentarse en una receta histórica, en un producto local, en una técnica de Adrià, en un trapandojo…,sea lo que sea, la composición lleva su rúbrica., la de un personaje que vive y sueña con poesías culinarias. No se puede sentir tanto lo que se hace.
Tan solo se ofrecen dos menús: uno más corte que lleva por título “Universo Local” y el estelar, con más de 40 servicios, “El Sabor del Mediterráneo”. En este maremágnum gastronómico hay de todo y para todos los gustos.



Sobreviven cuatro o cinco platos de la temporada anterior; seguramente los más exitosos. Valga como testimonio el salmonete, desespinado y reconstruido, que se cuece en papillote, que sale crudo y caliente, más natural imposible, napado por un concentrado de sus hígados y erizos, de una potencia excepcional, adornado por encima mágicamente con una juliana de tirabeques perfumada con eucalipto. Otra agudeza inconmensurable, chufas, nombre tras el que se brinda una horchata COCIDA sobre la que se depositan unas trufas de manteca de cacao rellenas de crema de foie gras, Unas láminas de chufa y unos ojos de aceite de trufa negra. También aparece en algún momento el pupular cubalibre de foie gras, refrescando la historia de la casa.

No menos de media docena de genialidades en un mundo de sobresalientes. Fascinantes, esenciales, inmaculadas, delicadísimas, las almendras: tiernas con pinceladas de ajoblanco y gelatina traslucida de tomate; una ensalada vaporosa.

El mejor plato tecno que recuerde el tomate en España: trozos semisecos reforzados por un salmorejo y con agua helada de tomate; un monográfico con diversos gustos, texturas y temperaturas.



Minimalismo en movimiento y al instante: grosella de mar nadando en dashi. Un juego para que engaña al ojo y posiblemente al paladar: piquillos con sus pepitas, los pimientos sabían a sandia y los granos era de mostaza. Una fabula.






 Juego que se repite con las kokotxas al pil pil, que en realidad saben a jamón, si bien posee forma de papada y lengua de merluza; gulesca por sabrosura y consistencia. Que decir de la gamba roja de Denia, el más difícil todavía, pues cada año hay una formula estelar, ahora cocida y servida en papel de celofán, como si fuese una regalo al paladar, el mejor regalo del mediterráneo, que se acompaña de un sibarítico chupito de bisque de gamba y acelga. Qué decir del rompepiedras, por aquello del nombre popular de la hierba que acompaña a la caballa, marinada, casi cruda, con el aliciente de la rompepiedras, que recuerda al wasabi.

Y tampoco nunca comimos una anguila comparable: las carnes jugosas, las pieles en tiras gelatinosas y un jugo viscoso de la propia anguila. Como en el tomate, como en la gambas, como en tantos casos, se redunda sobre un producto, que se expresa de mil manera. Y colosal servicio de pichón, en siete momentos, entre los que sobresale el rostit y el hígado.
Y así se van sucediendo vivas a la cocina, ¡Viva los sticks de queso ahumado y frito! ¡Viva la Galleta Maria con manteca de cacao!

¡Viva las cañaillas con caldo de carne!

¡Viva poder festinar en la mesa de Quique Dacosta!



http://www.lomejordelagastronomia.com/restaurantes/quique-dacosta-restaurante
www.quiquedacosta.es

domingo

POR CRISTINA JOLONCH

La revolución continúa 

Quique Dacosta. Foto Vcown.

Tozudez y pasión.

Quique Dacosta: "por tu pasión te juegas el prestigio, el patrimonio, todo. A mí, si me quitas mi restaurante, me muero" 

"Las Rotas". Playa de pequeñas calas rocosas en Denia. Foto; Pelut i Pelat.

 

Reinventarse cada año. Replantear el menú, la puesta en escena, la propia sala... Quique Dacosta sabe que su restaurante, en Dènia (Alicante), está fuera de los circuitos de la alta cocina. Que hay que ir expresamente para degustar sus platos y conocer su filosofía. Y hace lo posible para que el esfuerzo merezca la pena: su último menú degustación, al que ha puesto el nombre de Sabor del Mediterráneo, es un ejemplo de ingenio y sensibilidad. El vídeo muestra cómo se trabaja en uno de los más importantes restaurantes de cocina de vanguardia del mundo

VIDEO, "SALE EL SOL, MENÚ QUIQUE DACOSTA" 
 
 
La obra de Adrià ha sido tan gigantesca que no ha dejado ver con nitidez lo que han aportado personajes como Martín Berasategui, Andoni Luis Aduriz o Joan Roca. Así lo cree Quique Dacosta, cuyo restaurante de Dénia, que lleva su nombre, es uno de los templos de la cocina de vanguardia. Tiene la impresión este chef de que desde hace un año se ha extendido cierto pesimismo entre una parte del sector gastronómico, que atisba el final de una era. "La revolución la hemos hecho entre todos. Me parece injusto que haya quien quiera restar valor al momento actual, cuando está claro que quienes hacemos vanguardia somos mucho mejores y más innovadores hoy que hace cinco años". A él le gustaría que la sociedad se hiciera suya la revolución que vive la cocina, y que se entendiera la razón de su empeño a pesar de que son momentos difíciles. "Lo más lógico sería que alguien como yo, que estoy en un lugar alejado del circuito de los restaurantes gastronómicos, ya hubiese cerrado. Pero esto es una pasión. Y por tu pasión te juegas el prestigio, el patrimonio, todo. A mí, si me quitas mi restaurante, me muero".
"Quique Dacosta Restaurante" foto; Pelut i Pelat.
 


Nunca se ha planteado ir a un lugar donde pueda tener más clientes. "Ganar dinero no es mi principal motivación. Podría irme a otro sitio, pero mi valor está en un territorio al que le debo todo lo que soy; estoy comprometido con mi país y con en el paisaje que rodea a mi cocina".
foto:C. Rondón.


No todo son dificultades. Dacosta se siente inmensamente feliz cuando percibe el reconocimiento tanto de quienes llegan a su casa desde lejos como cuando es él quien viaja con sus colegas y ve la admiración por el trabajo de los chefs españoles. "Antes venían a ver lo que hacíamos y ahora somos nosotros quienes lo mostramos fuera y contagiamos nuestro entusiasmo". Sueña con ocupar el primer puesto en la lista de los mejores restaurantes: "Por mi familia, por mi equipo, por tanto trabajo compartido". 
foto:pelut i pelat
 
Acerca del chef del actual número uno, el danés René Redzepi (Noma), dice: "Lo considero uno de los nuestros. Lo tiene muy merecido y compartimos con él valores y la lucha por un proyecto personal".

www.quiquedacosta.es