
Ajo
TANIA CASTRO | 13-08-2010
"Y el amor como el espino nos traspasó con su fragancia". Homenaje a la poeta chilena Gabriela Mistral.
En todas las salsas
ALFREDO ARGILÉS 13/08/2010
Dicen los libros de botánica que la parte aérea de la planta del allium sativum es bastante parecida a la de la cebolla, pero su bulbo es compuesto, con una apretada vaina papirácea que encierra un número variable de bulbillos -dientes- cuyo sabor es apreciado en las cocinas de todo el mundo.
El ajo es en muchos pueblos ingrediente principal de salsas y comidas
Quizás es así, pero a nosotros más nos importa saber que el allium deviene en halitum, no como aventura -con desvergüenza y absoluto desprecio de la etimología- nuestro simpar Don Sebastián de Covarrubias Orozco en su diccionario o Tesoro de la Lengua Castellana, por la mera semejanza fonética, sino porque el fuerte olor de la liliácea se deposita en nuestras bocas y estómagos y aflora el hálito que este genera nada más las abrimos al mundo, lo cual genera un mar de insatisfechos con su destino culinario.
Los ajos no se soportan en Inglaterra -no sucede lo mismo en el resto de la Gran Bretaña- y son escasísimas y muy específicas las recetas que lo portan. Acá un pastel, allá un fuerte queso y un poco más lejana una receta con almejas. Quede el resto de la gastronomía exento de fuertes olores, así la sustancia que los provoca tenga reconocidas desde la antigüedad infinitas cualidades, como impulsor del vigor, despertador de los sentidos, alivio del reumatismo e imprescindible antiséptico, capaz de luchar con ardor ante las más conspicuas infecciones.
Sin embargo, no exageramos al decir que en multitud de pueblos el ajo es ingrediente principal de salsas y comidas, y por tanto su consumo impresionante. Nada nuevo diremos de las sopas de ajo, en las que el producto se convierte en principal ante la sobriedad del resto de los ingredientes; ni del potaje de ajos francés, en el que perfuma patatas, puerros y cebollas, cocidos en vino blanco; ni de la salsa griega, que los une al pepino y al yogur; ni de Italia, donde hacen un pan que lo contiene junto con las aceitunas; o en la Provenza, donde las rebanadas de pan tostado en costrones, bien untado con los ajos, es capaz de realzar el perfume de la sutil bullabesa. A medida que ascendemos hacia el norte el ajo pierde carácter, mientras que la ida hacia el sur lo eleva a la categoría de mito, y solo en Egipto, donde fue capaz de erigir las pirámides, o en el mundo musulmán, donde la receta titulada "hechura de esclavos" aliña el carnero con dos cabezas de ajos, dos.
En nuestro entorno podemos afirmar que se encuentra casi en casi cada comida y en todos los sofritos, pero sería negar nuestra tradición si no recogiésemos específicamente el all i oli, también llamado ajoaceite, en la que su presencia solo la encubre el aceite; el all i pebre, más de lo mismo pero picante; el ajoarriero, con patatas, huevo y bacalao; la ajada gallega, roja como el pimentón; el ajoblanco, en cuyo fondo se adivinan las almendras; el gazpacho versión andaluza; el ajillo, capaz de convertir las gambas y el conejo que nos dan en gambas y conejo...
No, el ají no, que es un pimiento.
LA RECETA
Sopa de ajo fría
QUIQUE DACOSTA 13/08/2010
Ingredientes: Para la sopa: dos manitas de cerdo, dos costillas de cerdo, un muslo de pollo, seis hojas de perejil, media guindilla Cayena, blanco de un puerro picado, un tomate muy maduro, picado, una cebolleta tierna, picada, tres dientes de ajo entero, con un golpe en cada diente, un diente de ajo morado fileteado y frito, aceite de oliva virgen extra, pimentón agridulce de la Vera, miga de pan de maíz frito, a modo de costrón, cebollino fresco picado, jugo de pimiento piquillo triturado y colado, yemas de cuatro huevos, jamón grillado en la sartén, hasta estar crujiente.
Elaboración: Haremos un sofrito con el aceite, los dientes de ajo, el puerro, la cebolleta y la guindilla. Una vez dorados, añadimos el muslo troceado, la costilla y las manitas limpias. Rehogamos bien y doramos. Añadimos el pimentón agridulce y el tomate picado. El vaso de vino blanco seco y el agua mineral. Cocemos por una hora y dejamos reposar el conjunto una noche en la nevera. Calentamos nuevamente, colamos el conjunto sin presionar y ponemos a punto de sal. Dejamos tapado en el frío para que el caldo gelifique.
Montaje: En cuatro copas de vermut si es posible. Colocaremos una cucharada de caldo gelificado de sopa de ajo, rota. Sobre esta cucharada ponemos una yema de huevo a temperatura ambiente, sobre esta tres cucharadas más. Una vez cubierta la yema con la sopa fría, ponemos una cucharada de jugo de pimiento. Un poco cebollino picado, trocitos de las láminas de jamón frito, dos láminas de diente de ajo frito y tres costrones de pan de maíz.
Restaurantes recomendados
- Casa Rocher. Ctra. Nazaret-Oliva, 18. Mareny de Sant Llorenç, Valencia. Destaca entre sus platos veraniegos el arroz con judías y nabos.
- El Mesón de la Costa. Ramón y Cajal 27. Torrevieja, Alicante. Tel. 966 703 598. Esta asador prepara magníficas ensaladas.
- Lipizano. Maestro José Segarra, 3. Benicàssim, Castellón. Tel. 964 301 954. Las tapas predominan aquí, y entre ellas podemos disfrutar de unos sabrosos huevos con ajos. Se recomienda reservar.
- Kaymus. Maestro Rodrigo, 44. Valencia. Tel. 963 486 666. Para contrarrestar el caluroso verano, pueden comenzar con una fresca ensaladilla rusa con salpicón de marisco y continuar con carpaccio de presa ibérica con berenjena en varias texturas o con el arroz con verduras y medallones de bacalao
EL CÓCTEL
Luxury Canton
JAVIER ANDRÉS SALVADOR 13/08/2010
fuente:
el País.
www.elpais.com
http://www.elpais.com/espana/cvalenciana/
Quique Dacosta, Restaurante.
www.quiquedacosta.es
0034 965784179





