domingo

Otra vez la Gamba Roja de Dénia.


*** Gamba Roja de Dénia, en tres servicios 2010 . "Quique Dacosta, Restaurante".


Se ha convertido en uno de los productos más exclusivos de la Comunitat
Gamba roja de Dénia: todo el sabor del mar concentrado en un bocado

22 Agosto 10 - José R. Navarro Pareja Compártelo:

Quique Dacosta la ofrece en tres servicios: la piel crujiente, su cuerpo desnudo y un bombón con su esencia.

VALENCIA- La gamba roja de Dénia es una explosión de sabor marino. Un concentrado de yodo y sal que combina a la perfección con los dulces jugos que encierra su cabeza, y que se expande por toda la boca. Esa complejidad gustativa, su elevado precio y la dificultad para encontrarlas las han convertido en un auténtico mito, en uno de los productos más exclusivos de la Comunitat Valenciana.
La gamba, que físicamente se diferencia de sus parientes blancas por la pigmentación que le da nombre y por su cabeza de mayor tamaño, es todo un emblema en los mejores restaurantes de la costa alicantina. Entre ellos, quizás sea Quique Dacosta quien ha conseguido llevarla a su máxima expresión. En su actual menú «Universo Local» la ofrece en tres servicios. Primero la corteza, crujiente, servida como un snack. Le sigue la propia gamba, desnuda, ligeramente cocida en agua de mar. Y, por último, todo el jugo de su cabeza en una esferificación que flota en un té, también de gambas y brandy. Sublime. Imposible sacar mayor partido a un producto.
Pero también se puede degustar la gamba roja con un sencilla preparación. Mejor hervida -en agua de mar- que a la plancha, y desde luego sin caer nunca en la tentación de añadirle aceite o salsas que desvirtuarían su peculiar sabor.
Y es que el secreto de su esencia hay que encontrarlo en los caladeros en los que se pesca, a mitad de camino entre el cabo de San Antonio e Ibiza. Allí, en la fosa que separa ambas porciones de tierra y a más de seiscientos metros, habita la gamba. A esa profundidad apenas se filtran los rayos del sol y las gambas se alimentan de algas que no realizan la fotosíntesis, lo que les da una textura más fina. Además, apenas hay corrientes, por lo vive más relajada y acumula más grasa, lo que aumenta su sabor.
Es un producto escaso. Cada barco que faena en Dénia apenas trae cada día una o dos cajas de gamba de primera, la «grossa». Cinco o seis kilos que, sin embargo, supondrán la mayor parte de sus ingresos. Esta semana su precio ha oscilado en la Lonja entre los 115 y los 150 euros por kilo (más impuestos). Unas cifras aupadas por la demanda veraniega de los restaurantes, que ha roto con la tendencia a la baja a la que se ha visto abocada por la crisis. De hecho, a finales del pasado año apenas alcanzaba los 90 euros el kilo, muy lejos de los 250 a los que llegó a cotizarse en las Navidades de 2006. Para la carteras menos abultadas siempre queda la opción de comparar otras categorías inferiores, que se diferencian sólo en el tamaño, no en la calidad. Pero nadie debe perderse la experiencia de llenar su boca con todo el sabor del mar recogido en una sola gamba.

LA RECETA
Gamba roja hervida en agua de mar

- 16 gambas rojas de Denia grandes.
- 3 litros de agua de mar para hervir y otros tres para enfriar.

Los grandes cocineros coinciden en que la mejor forma de cocinar las gambas es hirviéndolas en el elemento en que se han desarrollado: el agua de mar. La salinidad ayuda a que mantengan todos sus jugos y no cedan su esencia al agua de cocción. Una gamba grande necesita unos 2 minutos en agua a unos 80 grados. Como en casa no es fácil garantizar esta temperatura, lo mejor es poner el agua de mar a fuego vivo. Cuando rompa a hervir se echan las gambas. De esta forma la cocción se detiene y la temperatura se reduce en torno a la deseada. Mantenemos unos 3 minutos y las sacamos, con cuidado de que no se rompan, para sumergirlas en agua de mar helada. Así paramos la cocción. Según recomienda Quique Dacosta, la gamba se debe servir a unos 15 grados. Si no disponemos de agua de mar podemos utilizar agua mineral con sal marina en una proporción de unos 20 gramos de sal por litro de agua.


fuente:
http://www.larazon.es/noticia/435-gamba-roja-de-denia-todo-el-sabor-del-mar-concentrado-en-un-bocado#


Quique Dacosta, Restaurante.

Día 22º, Verduras a flor de piel. ElPaís


TANIA CASTRO | 22-08-2010

"Dos rojas lenguas de fuego que a un mismo tronco enlazadas se aproximan, y al besarse forman una sola llama". Homenaje a Antonio Gala.



Rojo por fuera, blanco por dentro

ALFREDO ARGILÉS 22/08/2010

Por supuesto no debemos coger el rábano por las hojas, aunque así nos lo indique el refrán, ya que podemos quedarnos sin lo más valioso del vegetal que es la raíz.


No es raro encontrar rábanos bajo las cenizas del volcán Sakurajima

Rojo por fuera, blanco por dentro, su gusto es suave o picante, según las variedades, y su carne porosa acepta con placer que la encurtan y la bañen con los productos propios del procedimiento, léase la sal o el vinagre, las hierbas aromáticas y las especias adecuadas.

Conocido desde la antigüedad, procedente de las tierras de la China, o aún de más allá, se convirtió -por ser fuente de toda salud, y quizás también por el precio- en uno de los míticos alimentos que junto con otras sabrosuras, como los ajos y las cebollas, permitieron a los egipcios levantar las pirámides cual si de un liviano menhir se tratase.

Cayo Plinio los estudio en profundidad, ya que dedica en su tratado de Historia Natural abundantes pasajes a esta crucífera, de las que distingue varias clases: las de hojas lisas, las de hojas ralas, y las silvestres, a la vez que afirma -quizás con un punto de exageración- que se deben cultivar con el único abono de la paja y sin estiércol, al que aborrecen, y que gozan del frío en su crecimiento, tanto "que en Alemania se hacen del tamaño de mochachos".

En la cuenca mediterránea han olvidado las enseñanzas del singular naturalista que fue nuestro autor, por lo que prefieren cultivarlos al abrigo de heladas y tempestades, logrando de ese modo excelentes resultados que se ven plasmados cuando en la primavera comemos una ensalada de rabanitos sin más que aderezarlos con sal, aceite, y una punta de vinagre, después de haberlos mantenido un buen rato en agua helada, que proporciona a sus carnes el necesario crujiente.

Igual sucede en Japón, gran consumidora de nabos, sobre todo en la variedad que llaman daikon -gran raíz-, producto que ha llegado a popularizarse en Occidente al hilo del despegue de la comida japonesa en nuestro hemisferio. Los ejemplares que aquel país produce son en algún caso inmensos, casi como los que Plinio afirmaba conocer, y no es raro encontrar rábanos de más de veinte kilogramos bajo las cenizas que arroja el volcán Sakurajima, en la isla de Kyushu. El daikon se emplea para combinar con casi cualquier comida, pero en especial para integrarlo en un sushi o para acentuar el sabor de la sopa de miso -soja fermentada- a la que son tan aficionados.

En la Europa central son muy utilizados aquellos que aportan sabor picante -de color gris o amarillento- ya que forman parte de las salsas que acompañarán a los grandes y monótonos asados o a las hermosas piezas de vacuno mayor; y en nuestra vecina Francia los mezclan con yemas de huevo y nata, conjunto que vigorosamente batido produce un ungüento capaz de revitalizar cualquier asado, incluso si el animal elegido a tal fin es un humilde y desclasado pez de exótica y lejana piscifactoría.



LA RECETA

Ensalada de queso fresco, láminas de nabo y anchoas

QUIQUE DACOSTA 22/08/2010

Ingredientes

1 (200 gramos) rábano.

60 gramos mahonesa hecha con aceite de oliva.

12 mostaza antigua.

25 agua mineral.

24 alcaparras (si es posible en sal).

8 anchoas, fileteadas y liberadas de espinas.

200 gramos queso fresco.

Elaboración

Cortaremos láminas finas de queso fresco que colocaremos sobre el fondo del plato.

Sobre estas, a modo de carpaccio, cortaremos muy finas láminas del nabo pelado.

A continuación mezclaremos la mahonesa de aceite de oliva, con mostaza antigua y el agua. Ponemos el punto de mostaza al gusto, pero conviene no pasarse ya que el rábano, da connotaciones gustativas y aromáticas similares e incluso más fuertes que la mostaza, dependiendo de la maduración del rábano y la variedad. Añadimos, a modo de aliño, la mahonesa ligera, dejamos caer unas alcaparras y ponemos 4 medias anchoas por persona en cada plato.

Acompañamos con rosquilletas artesanales, o laminas finas de pan, como obleas crujientes, donde apoyar cada bocado, condición indispensable, además, para que no resulte en exceso fuerte la composición.


EL CÓCTEL

Wasabi

JAVIER ANDRÉS SALVADOR 22/08/2010

2 partes de Belvedere Vodka, 1 guisante de pasta de wasabi, 3/4 partes de zumo de limón, 1/2 de jarabe de azúcar.

El rábano verde picante es un condimento a partir del cual se elabora el wasabi. Precisamente el wasabi es la base de este cóctel fusión creado por Philippe Guidi en el Morton's de Londres. Un combinado que nos aporta una gran sensación de calidez con un magnífico final especiado y balsámico.

Preparación: Poner un bolita del tamaño de un guisante en la cuchara y remover con el vodka hasta disolver el wasabi. Añadir los otros ingredientes, agitar con hielo y servir en un vaso preenfriado.

Decoración: Flotar dos tiras de alga yaki nori. Vaso: Martini. Un perfecto acompañamiento para una comida o como aperitivo.



fuente:
el País.
www.elpais.com
http://www.elpais.com/espana/cvalenciana/


Quique Dacosta, Restaurante.
www.quiquedacosta.es
0034 965784179

sábado

Día 21º, Verduras a flor de piel. ElPaís



tomate

TANIA CASTRO | 21-08-2010

"Pensé arrancarme el corazón, y echarlo, pleno de su sentir alto y profundo, al ancho surco del terruño tierno; a ver si con romperlo y con sembrarlo, la primavera le mostraba al mundo el árbol puro del amor eterno". Homenaje a Juan Ramón Jiménez.


El que fue 'poma d'amore'

ALFREDO ARGILÉS 21/08/2010

El botánico italiano Pietro Mittioli bautizó al tomate como manzana de oro -pommodoro- por su aspecto brillante y la cualidad de fruto más que de producto de la huerta, título con que se recibió en Europa a la legumbre nativa de las tierras americanas.


Ecuador, Chile o Perú parecen ser donde el tomate surgió de la nada.

Ecuador, Chile o Perú parecen ser las naciones donde el tomate surgió como de la nada, dejadas caer en tierra fértil las semillas que lo crearon por algunas aves, que de lejanas tierras fueron allí a reposar, según la opinión de los estudiosos. El tomate que así surgió, salvaje y sin agraciados modos, era pequeño y nada dulce, dorado y ácido.

Instalado en México, fue cultivado, y ya gordo y sonrosado traído a España por las huestes que acompañaron a Hernán Cortés, que de vuelta a Sevilla lo extendieron al resto de Europa, donde causó curiosidad y se convirtió en elemento decorativo más que culinario durante los primeros años de su estancia, atribuyéndole virtudes de todo tipo, incluidas las afrodisíacas. El holandés Dodoens vino en cambiarle el nombre por esa supuesta razón, quedando en poma d'amore hasta que fue comido y constatada su inapreciable cualidad erógena.

Desde esa frustración volvió por sus fueros el nombre que nunca perdió para los conquistadores, y que coincidía con el que los parlantes en nahualt lo habían designado y que no era otro que tomatl, que significaba fruta hinchada.

Fray Bernardino de Sahagún, franciscano que vivió aquel mundo, recoge en sus obras que los pueblos aborígenes comían los tomates de multitud de maneras, y eran usual acompañamiento para los chiles -léase pimientos- de todos los colores, formando potajes que guarnecían a los pescados blancos y a los pardos, a los camarones e incluso a las bledas, siendo sin duda antecedentes directos de la receta española que las sofríe -a las bledas- con tomates y algún ajo, y luego da por comerlas así mismo o envueltas con una pasta, lo cual dará lugar al pastiset que se conoce en nuestros pueblos.

El desarrollo imparable de los cultivos, fruto del inmenso consumo ha propiciado una grandísima variedad de variedades -todo es variedad- entre las que se cuentan aquellas que dan tomates grandes y rojos, y amarillos, y pequeños cherry, y con forma de pera -ahora insoportablemente insulsos- y criados en las laderas volcánicas del Vesubio para crear el sugo con que los italianos mezclan la pasta; y en los arenales de Saler y el Perelló, para que los untemos con aceite y unos polvitos de sal y compongamos un plato inolvidable en su simplicidad y dulce sabor.

Esta ensalada primigenia se puede hacer compleja hasta la saciedad, mezclándolos crudos con salazones, pescados en escabeche u otras verduras; rellenándolos de atún y mayonesa, o de rica ensaladilla, o convirtiéndolos en parte indispensable del refrescante gazpacho. Y si los deseamos guisados, nada mejor que pasarlos poco tiempo por el horno para asarlos a la provenzal; o hacerlos nido para depositar en su interior unos huevos con los que cocerán en conjunto.



LA RECETA

Isla flotante de tomate para zumo de tomate

QUIQUE DACOSTA 21/08/2010

Ingredientes

300 gramos de tomates pera muy maduros. 4 hojas de gelatina hidratadas. 600 gramos zumo de tomate de Tetra Brik. Vodka. Pimienta negra. Gota de tabasco. 12 hojas pequeñas de albahaca (3 por plato). Pepino fresco picado. Aceite de oliva virgen extra arbequina.

Elaboración

Trituramos en un vaso americano los tomates. Los colamos y así extraeremos un agua de tomate. Ponemos a punto suave de sal. En una pequeña parte de este zumo fundimos las hojas de gelatina.

Lo mezclamos con el resto de agua de tomate y dejamos en la nevera, hasta que se gelifica. En ese momento ponemos el agua de tomate gelificada en la montadora y ponemos a máxima potencia. Conseguiremos tras unos 12 minutos, un "merengue" de agua de tomate, que tras montar y a punto de nieve, estiramos en una bandeja y dejamos en la nevera. Quedará como una mousse.

Abrimos el zumo de tomate, le ponemos a punto de pimienta, punto de sal, un chorrito de vodka, gota de tabasco y aligeramos un poquito con agua mineral fría. La mantendremos en una jarra, hasta el servicio en el frigorífico. Picaremos el pepino y aliñaremos. En el fondo de un plato hondo ponemos tres montoncitos de pepino picado. Sobre este y al momento cortaremos el "merengue de agua de tomate" a modo de isla flotante. Un chorrito de aceite de oliva por encima y en la mesa serviremos el zumo de tomate. Servir a modo de sopa.


EL CÓCTEL

Clamato

JAVIER ANDRÉS SALVADOR 21/08/2010

Jugo de tomate, pimienta, sal, limón, tabasco, salsa Worcester y jugo de almejas.


El tomate es la hortaliza con mayor presencia en el mundo de la coctelería. De todas las formas de preparar su jugo, el Clamato nos parece una de las más sofisticadas. Su originalidad radica en uno de sus principales componentes, el jugo de almeja. Su preparación no dista del clásico Bloody Mary. En un vaso mezclador dispondremos el jugo de tomate, un golpe de pimienta recién molida, una pizca de sal, limón, unas gotas de tabasco, salsa Worcester y jugo de almejas que podemos obtener directamente de una lata de conservas. Opcionalmente podemos añadir una medida de vodka para ganar consistencia. Por último enfriar con abundante hielo la preparación y decorar con una ramita de apio.



fuente:
el País.
www.elpais.com
http://www.elpais.com/espana/cvalenciana/


Quique Dacosta, Restaurante.
www.quiquedacosta.es
0034 965784179

LO QUE NUNCA DIJE:




Lo que nunca dije y si lo dije... que me lo demuestren...:

“ señor" nosotros no dejamos recetas , dejamos conceptos".

Lo siento, esto no le he dicho yo.


ssssssssssssssshhhhhhhhhhhhhhh

viernes

*** RECETAS ...






RODABALLO CONTALLOS DE BORRAJAS Y EMULSIÓN DE CITRICOS Y HOJAS LIMA KAFFIR

Temperatura: 50ºC


COMENTARIO:

Como más me gusta el rodaballo es a la parrilla, me vuelve loco. Es una de las maneras más populares de comer este animal en el País Vasco y siempre que viajo allí me paso por los restaurantes Etxebarri o Elkano para degustarlo.
En este plato hemos tratado de reproducir a nuestra manera el rodaballo a la
brasa. Lo acompañamos con una emulsión aireada de hojas de lima Kaffir y con yemas de erizo para potenciar el sabor a mar. El toque herbáceo lo aportan los tallos de borrajas de Navarra que nos cultiva un gran amigo, Cayo Martínez.



EL CALDO DE RODABALLO
Ingredientes: 100 g de zanahoria, 100 g de cebolla tierna, 100 g de puerro joven, 50 g de aceite de oliva Picual, 6 granos de pimienta negra, 2 kg de cabeza de rodaballo, 1 kg de espina de rodaballo, 1 kg de galeras blancas, 1 kg de cangrejos de mar, 6 l de agua mineral.

Proceso: limpiar y cortar las verduras de forma regular. Rehogarlas con la pimienta sin que cojan color.
Marcar la cabeza y la espina del rodaballo en la brasa de madera de enebro. Reservar. Retirar las verduras y reservar. En la misma cazuela y con el mismo aceite dorar las galeras y los cangrejos. Introducir todos los ingredientes en la cazuela y mojar con el agua mineral. Cocer sin que hierva hasta obtener 3 l de caldo. Reservar.


LA EMULSIÓN DE RODABALLO, LIMA KAFFIR Y CÍTRICOS

Ingredientes: 500 g de caldo de rodaballo (elaboración anterior), 2 tallos de hierba limón, 12 hojas de hierba luisa, 3 hojas de lima Kaffir, 3 hojas de cidra, la piel de 1 limón maduro, 2 vueltas de molinillo de pimienta blanca, c.s. de sal glas de algas, 2 g de aloe vera fresca.

Proceso: mezclar los ingredientes e infusionar durante 12 minutos a 60 ºC. Colar y reservar. En el momento del pase emulsionar con la ayuda de una bomba de pecera.

LOS TALLOS DE BORRAJA
Ingredientes: 100 g de tallos de borraja fresca, c.s. de agua de mar esterilizada.

Proceso: justo en el momento de emplatar, escaldar durante 1 minuto en agua de mar los tallos sin limpiar. Cortar la cocción con agua de mar helada y pelar la borraja suavemente con un papel.

LAS YEMAS DE ERIZO
Ingredientes: c.s. de erizos de mar (5 gónadas por plato).

Proceso: extraer las gónadas y acomodar sobre la piel del rodaballo justo en el momento de servirlo.

EL RODABALLO.

Ingredientes: 1 rodaballo de 5-6 kg.

Proceso: limpiar el rodaballo, eviscerar, filetear y racionar. En el momento del servicio, asar a la brasa.

ACABADO.

Otros ingredientes: c.s. de escamas de sal del Himalaya, c.s. de pimienta blanca, 3 hojas de hierba luisa.

Una vez asado el rodaballo, retirar una parte de la piel. Salpimentar y colocar en el plato. Sobre el pescado disponer los tallos de borraja y las gónadas de erizo. Acabar con la emulsión de rodaballo y lima.



Receta de Quique Dacosta.
Publicada en el libro www.quiquedacosta.com

Para todos aquellos que deseen recetas...

Día 20º, Verduras a flor de piel. ElPaís


Puerro

TANIA CASTRO | 20-08-2010

"Por las esquinas verdes del encuentro las caricias, ansiosas, se perdían como en una espesura, cuerpo adentro". Homenaje a Antonio Gala.



Añoranzas de la patria


ALFREDO ARGILÉS 20/08/2010


Está escrito que los judíos, aburridos de su dieta de maná -que les caía del cielo, como es bien sabido- echaban en falta, cuando atravesaban el desierto en su éxodo para alcanzar la Tierra Prometida, los puerros que habían conocido en su estancia en Egipto. Parece que su frescura se reclamaba en las áridas tierras que recorrían. Y eso que el puerro junto con el ajo y la cebolla eran comida de pobres, aquí y allá, en Egipto y en Grecia, tanto para Herodoto como para Homero, que los cita en su Odisea, e incluso para Marcial, que los dibuja con amor: en su blanco tronco, mira sus verdes melenas.

Argumentan los amantes del puerro su virtud para aclarar las gargantas

Argumentan los amantes del puerro la virtud que posee para que en bebiendo un caldo con él hecho se aclaren las gargantas y las cuerdas vocales lancen límpidos trinos.

Dichos seguidores de la famosa raíz es dudoso que hayan alcanzado gloria imperecedera por la calidad de su voz después de la ingesta, pero sin duda son lectores y fieles seguidores de Cayo Plinio Segundo, que en el libro decimonoveno de su Historia Natural advierte que deberemos tratar del puerro por el parentesco que tiene con las cebollas "y principalmente por haver dado autoridad el príncipe Nerón al sectivo (que como todos sabemos es de aquella variedad que se corta), comiéndole en ciertos días de cada mes por causa de la voz, y no otra cosa ni aun pan" [sic]. Porrophagus le llamaban.

Sin necesidad de provocar ningún incendio ciudadano que los inspire, los orfeones vascos se solazan con el canto a la vez que se alimentan de porrusalda, nutritiva sopa compuesta en su parte principal por los puerros -de donde su nombre- y aderezada, según versiones, por otras verduras y pizcas o raspas de bacalao, que le confieren particular sabor.

Según don José Félix de Lequerica, embajador español que fue en la ciudad de Vichy en los tiempos en que dicha población ostentó la capitalidad francesa bajo el dominio nazi, fue su cocinero quien exportó, a sus instancias y en su estancia diplomática, la sopa citada al vecino país, en donde se transformó en crema y de esta suerte viajo a Nueva York, de la mano de Louis Diat, cocinero de altos vuelos, que presentó en el Ritz aquella versión que a la porrusalda blanqueaba y enfriaba, merced a la adición a la sopa triturada de caldo de pollo y sustanciales cantidades de leche, crema, y crema doble, mostrando de ese modo el paso por la Galia de la sabrosa invención vasca, lo cual no impidió severos intentos patrióticos de hacerla norteamericana, suponemos que en razón de su paso por los potentes e inigualables frigidaires de aquel país.

Ajenos a este debate nuestras cercanas tradiciones la utilizan raramente para algo más que no sean sofritos o acompañamientos, excitándolos con una clásica vinagreta en caso de desear tomarlos cocidos en su mismidad, o bien haciéndolos partícipes de guisos y escabeches donde sustituye con ventaja a la cebolla merced a la sutileza de su sabor.




LA RECETA

Tapa, flor de puerro y patata

QUIQUE DACOSTA 20/08/2010

Ingredientes

2 puerros brandes. Solo utilizaremos lo blanco. 2 patatas grandes. 2 claras de huevo. Sal. Aceite de oliva virgen extra Picual. 1 diente de ajo. Ramas de romero fresco. Agua.

Ingredientes

Pondremos 2 litros de agua a punto suave de sal. Mientras alcanza la ebullición limpiamos el puerro, quitándole la primera capa, y haremos pedazos de unos 6/8 centímetros. Los cocemos por espacio de 10 minutos a temperatura muy suave.

Una vez pase este tiempo, dejamos enfriar en la nevera, ya fuera del agua.

Mientras, haremos láminas muy finas de patata (estas láminas han de ser tan finas como cada capa del puerro). Una vez las tengamos, grandes como al menos el largo del puerro, las iremos metiendo de un bol con agua y punto suave de sal durante 30 minutos. Las sacaremos y secaremos bien con la ayuda de papel de cocina. Las pintaremos una a una con clara de huevo y colocaremos tres laminas de patatas una tras de otra, acomodando la punta de cada una sobre la otra, para tener así una lamina mayor. Sobre el punto final de la lámina de patata pondremos el puerro cocido y enrollaremos sobre él las láminas pintadas de clara de huevo.

Dejaremos reposar el conjunto unos minutos antes de freír en abundante aceite de oliva con los tres dientes de ajo. De esta manera tendremos un puerro flor, crujientes. La patata parecerá capas del mismo puerro. Es una tapa para acompañar con all i oli o mahonesa, o como guarnición de un pescado a la sal o carne asada a la parrilla.

Restaurantes recomendados

- Chocomeli. Poeta Antonino Chocomeli, 6. Valencia. Tel. 963 483 790. La huerta que abastece el restaurante proporciona fabulosas verduras, como el tomate o las alcachofas. Tener cosecha propia es una bendición para nuestros paladares.

- Masía Romaní. Camí de la Pobla, s/n. Bétera, Valencia. Tel. 961 690 773. Unos ajos tiernos y unas habitas guarnecen a los calamares salteados como cabía esperarse, a la perfección.

- Cal Paradís. Avda. Vilafranca, 30. Vall d'Alba, Castellón. Tel. 964 320 131. Un buen guiso como la olleta de garbanzos y cardos puede reconfortar a cualquier visitante que se acerque a la Vall d'Alba.

- Mesón del vino. Avda. Arrabal, 11. Requena, Valencia. Tel. 962 300 001. El ajoarriero tradicional es una de las especialidades de este conocido local situado en tierras requenenses.


EL CÓCTEL

Kir

JAVIER ANDRÉS SALVADOR 20/08/2010

9 cl de vino blanco y 1 cl de Cassis.

El puerro acompañado de vino blanco es todo un clásico. Centenares de recetas nos demuestran que se trata de un binomio inseparable. Seguramente porque el puerro, una vez cocinado, carameliza fácilmente y por tanto agradece la presencia de la acidez y la frescura que le aporta el vino.

Parece lógico pues buscar en el vino blanco el mejor aliado para un plato de puerros. Si en la elaboración de la receta interviene la mantequilla, un vino blanco fermentado en barrica ensalzaría aún más sus cualidades. También podemos optar por un cóctel como el clásico Kir, en cuya preparación interviene el cassis, licor de grosellas negras, y el vino blanco. Bastará mezclar el vino con el cassis para crear un fragante combinado apetecible.



fuente:
el País.
www.elpais.com
http://www.elpais.com/espana/cvalenciana/


Quique Dacosta, Restaurante.
www.quiquedacosta.es
0034 965784179

jueves

"La Roja en blanco y negro"


Mis amigos Jake Abbott y Juan Fleche, alias Pelut i Pelat, brillantes fotógrafos, con un talento fuera de lo normal y con una visión de su arte muy interesante, proponen en su estudio una exposición “La roja en blanco y negro” por Juan Carlos Cárdenas.

A partir del 21 de Agosto, en la calle Mayor de Denia.

Su Web es:

http://www.pelutipelat.com/

además son las personas que retratan nuestros platos, nuestros espacios y nuestros lugares.

Son Únicos.

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