viernes
ESENCIALISMO Y TÉCNICA. Por, Juan Luís Forcada.
jueves
La vida sigue
La vida y la historia debe continuar. Debo avanzar con honor e ilusión, pensando siempre en mí equipo, y sobre todos nuestros clientes que esperan de nosotros cada día el máximo y un poco más. Debo muchísimo a estas personas que son mí familia. Hacen un trabajo inmenso por un proyecto de vida que han hecho suyo. Ellos creen tanto como yo en lo que hacemos en Denia, y viven para ello. Estamos felices por que esta temporada ha empezado con éxito, gran respuesta de clientes y un muy muy alto grado de satisfacción en esta nueva era “Sale el Sol”.
Además quiero rendir homenaje a los miles de hombres y mujeres de nuestro campo, que defienden nuestro ecosistema, nuestra biodiversidad y dan vida con su sacrificio a nuestros maravillosos productos y nuestras exquisitas cocinas. Gracias a ellos existimos y tenemos cada mañana los mejores productos del mundo. Por ellos, por todos ellos, trabajaré aun mas. Junto a ellos defenderé nuestra biodiversidad, nuestro ecosistema y el legado cultural y nuestra manera de hacer Vanguardia.
Tendremos las máximas cotas posibles en el mundo de la cocina. Están serán y son fruto de creencia en nuestro elemento, de la dedicación, el esfuerzo, la constancia, la pasión , la disciplina y el equipo.
“Sale el Sol”
Quique Dacosta.
www.quiquedacosta.es
sábado
Alta Cocina; Quique Dacosta Restaurante, por Alfredo Argiles.
Quique Dacosta Restaurante
Alta cocina
Dice Quique Dacosta que el menú que ha compuesto para su inauguración de temporada es local pero con una ventana abierta al mundo. Que la cocina que ahora propugna es directa y esencial, concreta, sin adornos; de sabores sutiles, de sencillez aparente, pero que lleva en su interior la complejidad que siempre caracterizó su actividad, alta cocina intransitable para aquellos que se pierden en las florituras y no asumen que concebir un plato es una forma de reflexionar sobre la existencia.
Las semillas, los gérmenes, con los que ya construyó su carta hace algunos años reaparecen, ahora crecidos pero sin perder un ápice de pureza, y así los aguacates saben a sí mismos cuando se sazonan con limaduras de su propio hueso y se mojan con un iluminado caldo de dashi que es como decir con un liviano mundo vegetal. El tomate seco se inunda de los jugos de todos los tomates frescos hechos crema y así aparece un refrescante gazpacho. Los guisantes -crudos, cocidos, esferificados- se toman en sus propios jugos de la cocción elevados por el picante wasabi para con ello constatar los misterios de la dulzura de este vegetal. Y la siempre humilde remolacha que asada cada mañana y envuelta en los humos del naranjo produce un plato intenso y natural al mojarse con jugo de liebre.
El final del largo menú se sostiene con más alimenticios platos, que pese a sus proteínas no pierden liviandad, y de esta suerte se aprecia el lomo de salmonete en papillote pintado con erizos emulsionados, los pequeños calamares cocidos, el bombón que puede formar una cabeza de gamba o el llamado corazón de toro al que redondea un suculento rostit.
Y unas gotas de rocío, esencias de caipirinha y su cachaça rodeadas de lozanos vegetales que se conjuntan para librar de malos espíritus al paladar

Quique Dacosta Restaurante
Carretera de Las Marinas, km3 +34965784179
Denia. Alicante.
www.quiquedacosta.es
viernes
Quique Dacosta, a por la tercera. Por: Pedro Garcia Mocholí.
Quique Dacosta, a por la tercera
El cocinero dispone de dos estrellas Michelin en reconocimiento a su labor
jueves
nuestro adiós a Gaspar Rey
martes
La cocina es más importante que los cocineros
Es una de las mentes más creativas de la cocina de vanguardia española. Muchos le consideran el sucesor de Ferran Adrià. Quique Dacosta nació en Extramadura pero su cocina es pura costa valenciana, el Montgó y el Mediterráneo. Ayer explicó en el Club de Encuentro Manuel Broseta la clave de su proceso creativo. Básicamente, imaginación, osadía y pasión.
Todo con el leit motiv que es dar de comer lo más honestamente posible, cada uno con un entorno, una escenografía y un precio.
En Dénia anuncia su año «más conmovedor». Hace unos años habrían pensado que estaba loco por asociar cocinar y conmover.
Y posiblemente lo sigan diciendo (ríe). Al final esto es una cuestión muy personal, de pasión. El establecimiento cumple 30 años, yo 22 en él, y pretendíamos que todo lo pasado fuese un bagaje para llevarnos a donde estamos. Pero queremos ir más allá, un año 0.
¿Y le ha llevado de vuelta a lo esencial?
En 22 años pasas por muchas etapas.Este año se plantea un estilo muy directo.
¿Lo que le falta es la tercera estrella Michelín?
No, lo que me faltan son vacaciones (se ríe). Es cierto que me faltan tres estrellas, pero ya no depende de mí, yo tengo que seguir trabajando. Los reconocimientos llegan.
¿El término cocinero no le queda corto?
No, no. Yo soy cocinero. La cocina es más importante que todo lo que pueda hacer yo y que los cocineros. Somos obreros de la cocina, herederos de una cultura y una historia, pero simples interlocutores. Tenemos que ser respetuosos con el nombre de cocinero y dejar al menos la misma herencia que hemos recibido. Cocinero me queda grande.
Su nuevo menú gastronómico se llama «Sale el sol», muy evocador...
Dénia, el cabo de San Antonio de la Nao es el primer sitio donde amanece. Pero también vivimos un momento muy particular.
¿Qué le parece la decisión de Ferran Adrià?
Me parece una clarividencia por su parte. Y un gesto de pura honestidad. Se podía haber ido a las Bahamas, tiene la vida resuelta.
¿Ha visto a alguien llorar con un plato suyo?
Sí, sí, mire (se le eriza la piel). Nuestra cocina tiene un componente emocional muy alto.
¿Y dónde queda la función nutritiva?
Nosotros lo tenemos muy en cuenta. Somos precursores de la cocina dietética y sana pero también sostenible. Nuestro compromiso va más allá. Ya no cocino atún. Estoy comprometido con lo local, con nuestros productores. Pero también dejo una ventana abierta al mundo. Porque me gusta que los arroces o los nísperos valencianos estén en París o Tokio.
¿Cómo nace un plato?
Depende. El generador es la idea. Una vez dije ‘¿qué fue primero la gallina o el huevo?’Y ‘vamos a meter una gallina dentro de un huevo’. Ahí hay un punto de partida.
¿Democratizando la alta cocina no se corre el riesgo de que se pierda?
No, yo pienso que es muy bueno divulgar.
¿Dónde y qué come Quique Dacosta?
En todos los sitios y de todo. Confieso que no soy un gran consumidor de restaurantes. Visito los de la Comunitat Valenciana. Estamos entre las tres primeras potencias del país.
¿La creatividad tiene algún límite?
A la creatividad no hay que ponerle límites. Nadie se plantea hoy comprarse un coche nuevo con tecnología de hace 20 años.
miércoles
La Gamba como el Cerdo: todo se aprovecha

Vitoria, 5 abr (EFE).- Quique Dacosta, el dos estrellas Michelín y tres soles Repsol de Denia, ha demostrado que de la gamba, producto "icono" de su localidad, como del cerdo, todo se aprovecha.
Dacosta ha participado hoy en la segunda sesión del Congreso Nacional de Cocina de Autor, de Vitoria, donde ha presentado varios de los platos que ofrece en su restaurante que, precisamente, ha reabierto esta semana su campaña.
Una de sus propuestas del menú de treinta platos de su restaurante y que se presenta en cuatro servicios es la gamba roja, con la que, ha dicho, tiene un "compromiso moral y ético" al ser un producto "fantástico" del que está extrayendo todo su jugo, hasta haber logrado presentar en los últimos años una veintena de propuestas.
Actualmente, la ofrece en cuatro servicios a partir de una labor de "CSI", de disección.
Un bombón creado con el coral de la cabeza de la gamba, su cola preparada con lechuga de mar y una fritura de las patas y las cáscara del marisco hacen que Dacosta saque el "máximo partido" de este producto estrella.
El extremeño afincado en Alicante también ha demostrado hoy en la capital alavesa que, en la cocina, el orden de los factores sí altera el producto y que el huevo puede ser antes que la gallina, y al revés.
Ha presentado un plato que ofreció anoche en la denominada "Cena de las 14 estrellas", con un huevo que se vacía y se guarda la cáscara para utilizarla de molde.
Ese molde se llena de caldo de gallina y se le introduce la yema del huevo. Una vez frío, se desmolda y su contenido se reboza en un baño de espárragos con gelatina vegetal.
El resultado: Un nuevo huevo blanco que se presenta con unos rollitos de piel de gallina y unas aletas caramelizadas y anacardos recortados como garbanzos.
Dacosta ha explicado que así la carne se queda en segundo plano, se invierte el orden tradicional y se convierte en guarnición.
Para terminar, Dacosta ha presentado una recreación de la costa de Denia, con sus "piedras" creadas a partir de la parte central de un "panettone" de chocolate, pasado por nitrógeno líquido y "liquenizado", con una pasta de hierbas, mentolada, que presenta un sabroso y dulce postre marino.




